lunes, 7 de noviembre de 2011

Una de historia de Zamora

Por la Biblioteca del Museo de Zamora

Aunque ha pasado ya una semana, no quería dejar pasar la oportunidad que el pasado día 2 de noviembre, Día de difuntos, me ofrece para presentar esta mañana la publicación Historia del cementerio municipal de San Atilano, de Isauro Pérez Ratón. Recoge los artículos publicados en “La Opinión de Zamora” en el año 2007, sobre la historia del cementerio, desde el primer tercio del siglo XIX, mucho antes de su creación.

Cuenta el autor que antes de la creación del campo santo, se enterraba en los dos hospitales que había entonces, en el de la Encarnación o de hombres (actual sede de la Diputación de Zamora) y en el desaparecido Sotelo, o mujeres, situado en la calle San Torcuato, esquina con la calle del Riego. También se daba sepultura en el Hospicio, en conventos y monasterios y sobre todo en las 27 parroquias que llegaron a existir. Hubo otros intentos de creación de cementerios provisionales en las Tres Cruces, en la ermita del Carmen del Camino y en el desaparecido monasterio de S. Jerónimo, pero solo prosperó que se hallaba en una zona junto a la actual calle Cortinas de San Miguel, hasta que en agosto de 1834 se comenzó a dar sepultura en el cementerio de San Atilano.

Ojeando el libro sobre el cementerio hay que reconocer la magnífica labor de documentación que su autor ha realizado ya que seguramente ofrece noticias que muchos de nosotros desconocemos acerca de la historia de Zamora. Si a alguien le ha picado la curiosidad, este libro se encuentra a vuestra disposición en nuestra biblioteca.


Cementerio de La Recoleta, situado en plena ciudad de Buenos Aires

Detalle del Cementerio de Comillas (Santander)

Y para terminar, una reflexión personal. No sé qué tiene este tipo de sitios, pero el autor dice en la introducción algo que yo misma comparto, que destapan una curiosidad enorme, sugieren paseos por sus pasillos, transmitiendo una tranquilidad inquietante (siempre que voy al cementerio de nuestra ciudad hace sol). Será eso de no tener miedo de los muertos, que están ahí tan tranquilos y si de los vivos?

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