martes, 26 de febrero de 2013

Un Barça- Atleti jugado en Benavente…

Por Biblioteca del Museo Etnográfico de Castilla y León 

Ya está expuesta la nueva pieza destacada del Museo y, personalmente, me encanta la pieza elegida. 
Se trata de un futbolín procedente de Benavente (Zamora) y que pertenece a la colección del Museo Etnográfico de Castilla y León. 

Barça - Atlético de Madrid. Disputado en Benavente ;-)

Este futbolín en concreto es muy curioso, destaca por ser de construcción casera y se basa en los modelos internacionales, esto se sabe por la disposición y número de los jugadores: cinco centrocampistas frente a los tres del futbolín español, tres delanteros mientras que en el juego nacional se añade uno más y, por último, dos defensas, siendo tres en España. Además, los jugadores son ‘monopié’, mientras que el futbolín más habitual en nuestro país los muñecos tienen dos pies; aspecto que, dicho sea de paso, favorece el ‘tiki-taka’…



El estado de conservación de este futbolín es malo, lo que demuestra el uso que se le ha dado. Carece de un larguero  y de varios de los jugadores (porteros y defensa). Una peculiaridad de este futbolín es el error en la disposición de los jugadores delanteros de sendos equipos, pues cada eje está ocupando el lugar del otro, siendo la colocación adecuada a la inversa. De esta forma, los tres jugadores mirarían hacia la portería contraria donde han de introducir la pelota. 



En cualquier caso, la elección de esta pieza es una excelente oportunidad para descubrir la relación existente entre el inventor del futbolín y Zamora. 

Alejandro Campos Ramírez (Finisterre, 1919), más conocido como Finisterre, fue poeta, albacea de León Felipe e inventor. Cuando en 1936 tuvo que permanecer en un hospital de Cataluña debido a los terribles daños que le causó el estallido de una bomba, se dedicó a observar a los niños que estaban hospitalizados. A muchos de ellos, con sus cuerpos mutilados, les era imposible jugar al fútbol por lo que se le ocurrió diseñar un juguete simulando el juego real, al que todos tuvieran acceso.  Un carpintero amigo fue el encargado de materializar la idea, que fue patentada en Barcelona en enero de 1937. 

Finisterre se exilió a América y cuando en los años 60 del pasado siglo regresó a España, contempló con asombro que los empresarios jugueteros valencianos se habían apropiado del concepto de futbolín. Para su desgracia, había perdido el documento de la patente durante la dura travesía por los Pirineos con la que comenzó su exilio.

Finisterre decidió dedicarse a la edición de libros, razón por la que trabó amistad con León Felipe,  de quien acabo siendo albacea testamentario. 

Finalmente, Finisterre falleció en su casa zamorana del Barrio de Pinilla hace escasos cinco años, esparciendo sus cenizas parte en el Río Duero a su paso por Zamora y parte en el Mar Atlántico, en Finisterre.

La importancia del futbolín en la cultura popular y la del propio Finisterre queda reflejada en este videoclip (no os lo perdáis)  en el que Os Diplomáticos de Monte-Alto, banda gallega de rock bravú (rock gallego) homenajean su figura.

lunes, 25 de febrero de 2013

Javier Ayarza. Exposición


Por la Biblioteca del Museo de Zamora

Esta tarde se inaugura en la sala de exposiciones temporales del Museo de Zamora la muestra 1936-1945. Javier Ayarza. Se trata de una serie de fotografías pertenecientes al proyecto Terra, en el que se agrupan dos trabajos, La siesta del fauno y La estrategia del avestruz.

Catálogo de la exposición

Las fotografías de la exposición pertenecen a la segunda serie, La estrategia del avestruz. Se trata de un trabajo aún en curso iniciado en 2007, sobre el proceso de recuperación de la memoria histórica en relación con la Guerra Civil española. El autor ha realizado un seguimiento fotográfico y presenta esta serie que ilustra ese proceso, las búsquedas de las fosas comunes, lugares de enterramiento en medio del campo -acompañando a los voluntarios de las Asociaciones y Foros de la Memoria Histórica- así como algunos de los resultados obtenidos.

Fotografías de espacios aparentemente indiferentes, sin mayor importancia, pero que esconden épocas pasadas, ocultan huellas de momentos terribles, de muerte violenta.


La inauguración será a las 18'00 horas, contará con la asistencia del fotógrafo Javier Ayarza y del Director General de Políticas Culturales y permanecerá en la sala hasta el 23 de abril.

jueves, 21 de febrero de 2013

Aprender a mirar nuestro Patrimonio Cultural



por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos

El martes hablaba mi compañero del Museo Etnográfico de una unidad didáctica editada por la Fundación Villlalar para el conocimiento del paisaje en nuestra comunidad. Pues bien, el Instituto de Estudios Zamoranos en el año 2006 también editó un trabajo de este tipo. Se trata de una obra de Concepción Badillo Santa Teresa, socia del IEZ y que tiene por título “Aprender a mirar nuestro patrimonio cultural”.




En nuestras ciudades y pueblos existe una riqueza patrimonial totalmente desconocida, y este olvido junto con el paso del tiempo y la indiferencia hace que poco a poco nuestro patrimonio cultural desaparezca.
Con la consigna de “Para amar y respetar, primero hay que conocer”, la autora pretende que ya desde la infancia los niños aprendan a mirar lo que tienen a su alrededor y a sentirlo como algo propio, ya que sólo conociéndolo adquirirán la responsabilidad de cuidarlo y protegerlo para disfrute de toda la sociedad, con el fin de poder trasmitirlo a futuras generaciones.

La unidad se compone de tres volúmenes, dedicados a educación infantil, educación primaria y educación secundaria y en ellos enfoca su proyecto educativo, puesto ya en práctica con unos resultados muy satisfactorios con alumnos de diversos colegios de Zamora y con personas de la tercera edad, lo que le animó a hacer esta guía para profesores y padres, porque también en casa tenemos la obligación de inculcar en los niños los valores de amor y respeto por la herencia patrimonial.




martes, 19 de febrero de 2013

Extensión de terreno que se ve desde un sitio…


Por la Biblioteca del Museo Etnográfico de Castilla y León

Recibo esta semana la última unidad didáctica editada por la Fundación Villalar-Castilla y León dedicada al paisaje en nuestra Comunidad Autónoma. Continúa así esta institución colaborando con los centros educativos y con el profesorado mediante la publicación de material didáctico rico y de calidad, ya que en años anteriores se editaron las tituladas «La historia de Castilla y León», «El patrimonio de Castilla y León: arte y cultura», «La geografía de Castilla y León» y  «La tradición en Castilla y León».

Ilustración de Alicia Cañas Cortazar

Es un tema interesante este del paisaje, todos sabemos lo que es el paisaje y más o menos coincide con la definición que da la RAE de paisaje “Extensión de terreno que se ve desde un sitio”. El Convenio Europeo  del Paisaje (¿alguien sabía que existía esto?) firmado en la ciudad italiana de Florencia en octubre de 2000 ofrece una definición bastante más completa y significativa; “Por paisaje se entenderá cualquier parte del territorio tal y como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos”.

Típico paisaje de Tierra de Campos. Il. Alicia Cañas Cortazar

Esta unidad didáctica, a pesar de ser para mi gusto algo compleja, da unas pautas de trabajo en las aulas para comprender y entender la evolución de algo tan cambiante y dinámico como es el paisaje. En mi opinión eso es lo más positivo de todo, la edición de este trabajo pone en valor un patrimonio que quizás tradicionalmente se ha dejado de lado en las aulas, es decir, todos hemos estudiado en el colegio aspectos y conceptos geológicos (placas tectónicas, relieves, modelados kársticos y cosas así) pero quizás se ha tratado menos los aspectos simbólicos del paisaje, su aspecto artístico, su relación con la gastronomía o la tradición oral o la “huella” que han dejado en el paisaje los antiguos moradores de nuestra tierra (Las Médulas, sin ir más lejos).

En definitiva, «El paisaje en Castilla y León», con autoría de Joaquín Romano Velasco y bellamente ilustrado por Alicia Cañas Cortázar, supone un interesante y necesario punto de visto sobre el paisaje de nuestra comunidad, muy rico, muy cambiante y muy diverso.

El paisaje se plasma en la tradición oral. Por ejmplo, las canciones de siega.

Estoy seguro que la Fundación Villalar gustosamente enviará ejemplares de esta unidad didáctica a los centros escolares que lo soliciten, pero por si acaso, en la Biblioteca del Etnográfico la podéis consultar libremente.

lunes, 18 de febrero de 2013

Una vuelta al Bookcrossing


Por la Biblioteca del Museo de Zamora

Es muy normal que en las bibliotecas siempre haya campañas de fomento de la lectura utilizando recursos de lo más variado. Cuando digo fomento de la lectura amplío más allá y apelo al básico (principal y necesario) conocimiento de su existencia, lo más importante, obviamente, para que puedan ser aprovechados todos los recursos que se ofrecen a la población. (El ejemplo más cercano es este espacio, este blog que, mediante el cual, entre los cuatro bibliotecarios intentamos dar a conocer, día a día, los centros en lo que trabajamos).

De vez en cuando se “copian” iniciativas más propias de otro tipo de servicios/negocios (asociaciones, entidades bancarias, prensa,…), en principio algo extraño en centros bibliotecarios. Así, hace un par de meses, por navidad,  leí acerca de una campaña de captación de usuarios en una biblioteca del barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs, que consistía en sortear un jamón entre todos sus usuarios. Así, la campaña con título ¡Y un jamón! Tenía un funcionamiento muy sencillo; cada vez que un usuario realizase un préstamo, recibía un número para una rifa. A finales de mes se sorteó un jamón, que había sido cedido para la ocasión por un patrocinador, buscado por la directora de la biblioteca organizadora de la campaña.
Los resultados de esta campaña? Seguro que tuvo un gran éxito entre toda la comunidad. (He de decir que además del jamón, el ganador se llevaría un lote de libros y algún audiovisual).
Curiosa cesta de navidad

Ahora bien, he conocido el caso contrario. Me estoy refiriendo a la última campaña de Microsoft, Office Crossing, que ha recurrido a la filosofía del Bookcrossing (aunque no estrictamente bibliotecario, el Bookcrossing si que nos toca en cuanto al fomento de la lectura) para poner en la calle su nuevo paquete de Office. Lo que han hecho es dejar tabletas y portátiles por Madrid, para que la gente los utilice, escriba una historia, la comparta en la nube y luego vuelva a "liberar" el dispositivo móvil para que otra persona haga lo mismo.
Han realizado un video para mostrar la iniciativa




El fin de todo esto es impulsar las nuevas tecnologías entre los ciudadanos, con la idea de “mostrar las posibilidades que las personas tienen para compartir información a través de unas herramientas que están siempre disponibles y que les ofrecen todas las facilidades posibles para hacerlo desde cualquier sitio y en cualquier momento”. Así, Microsoft lo que quiere fomentar es “creación y compartición de ideas a través de las aplicaciones Office alojadas en la nube, como Word, Excel o OneNote fundamentales tanto para la vida personal como profesional. “


Parecido al Bookcrossing, que lo que se pretende es fomentar es la lectura, compartir e intercambiar libros y experiencias, convirtiendo el mundo entero en una gran biblioteca.

Sabemos que el Bookcrossing triunfa, los libros se mueven de acá para allá… Lo que sinceramente no veo es Office Crossing… Qué opináis?


jueves, 14 de febrero de 2013

Costumbres comunales de Aliste


por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos


Hace poco me invitaron a una excursión por tierras alistanas a la que finalmente no pude acudir y para que me animara a ir me regalaron también una publicación, que aunque está en mi biblioteca, yo no había profundizado sobre ella y la verdad es que me ha llamado la atención. Se trata de la obra de Santiago Méndez Plaza, “Costumbres comunales de Aliste”, que obtuvo el primer accesit en el I Concurso Especial sobre Derecho Consuetudinario y Economía Popular abierto por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas allá por el año 1897.



Méndez Plaza visitó las “tierras de Aliste” en los últimos años de la década de los noventa del siglo XIX para conocer sobre el terreno una de las comarcas más pobres y olvidadas de España.
En su estudio nos explica cuales son las costumbres, que de un modo cooperativista compartían los habitantes de esta tierra, nos relata  por ejemplo como se organizaba el servicio de barbería, los festejos, el ojeo de lobos, la medicina, la enseñanza…

Me llama especial atención el tema de la enseñanza de esa época, ya que nos muestra claramente el carácter colectivista del país por aquel entonces, teniendo una enseñanza privada que costeaban entre todos.

Hasta el año 1857 los únicos maestros que existían eran los galocheros, Se trataba de campesinos gallegos y leoneses que durante la época del otoño e invierno se desplazaban al campo de Aliste para hacer cucharas y otros utensilios de madera, además de impartir la enseñanza a sus discípulos: leer, escribir, sumar, restar, y en algunos casos muy especiales a multiplicar y dividir.
Llegaban en noviembre y cobraban 25 pesetas por temporada, pagadas por el ayuntamiento, a lo cual se sumaba una libra de pan de centeno los días de diario y un cuarto los sábados que sufragaban las propias familias. No era obligatorio mandar a los niños a clase, pero si pagar la cuota.

A partir del año 1860 se fue organizando la enseñanza oficial, los galocheros no volvieron al país y fueron sustituidos por maestros nombrados por el estado, pero curiosamente en lugar de aumentar el numero de hombres y mujeres que supieran leer y escribir disminuyó en gran proporción, lo que según el autor era muestra de que la enseñanza oficial daba peores resultados que la privada….
Las cosas han cambiado mucho desde entonces, aunque con los tiempos que corren quien sabe lo que tendremos que hacer para poder darle una educación a nuestros niños.



Si hoy alguien volviera a hacer una de esas “visitas” por tierras alistanas se encontraría con unos pueblos muy diferentes de los de hace casi ya dos siglos, aunque con el mismo encanto de siempre, ¿no os parece?

miércoles, 13 de febrero de 2013

Pin Pon en la Biblioteca

Por la Biblioteca de la Fundación Rei Afonso Henriques

El fin de semana, leyendo el periódico, que como a veces ya he comentado en este Blog es una de mis actividades favoritas, encuentro un Artículo en el suplemento de Babelia del Diario El Pais que hace que me detenga en él de manera inmediata. ¿Ante este título quién no se detiene? “Ideas para bibliotecas en crisis”…evidentemente trabajando en lo que trabajo pare inmediatamente de buscar otros artículos y me detuve en este.

Más que contaros el artículo, el cual os dejo el link aquí, aparece una de la ideas que mas gracias me ha hecho de lo que he leído sobre Bibliotecas. El autor escribe sobre posibles propuestas para que las Bibliotecas, en concreto las Públicas, encuentren  alternativas a la situación actual y ofrecer distintos servicios a la ciudadanía.
Creo que ya muchas de ellas lo están haciendo, y si sois ávidos lectores de prensa, dominicales, etc…como es mi caso, cada vez se ven más y distintas experiencias llevadas a cabo por diversos centros.

En este caso se habla de una que realmente me ha hecho muchas gracia, la posibilidad de realizar Campeonatos de Pin Pon con los libros usados como palas,  booky table tennis. Algunos se echaran las manos a la cabeza, el uso de libros, el objeto en sí, como otro instrumento que no sea el que tiene, puede herir la sensibilidad de muchas personas.


Pero no es tanto esta actividad en concreto y el debate que esto puede llevar lo que me hace escribir hoy sobre esto aquí. Lo que me lleva  a escribir esto es pensar que son inmensas las posibilidades de las Bibliotecas, y que efectivamente cada vez creo más que estos centros son necesarios para la población. No he oido ni leído todavía artículos sobre la reinvención de algunos otros espacios que también sufren recortes económicos…Lo que siempre me lleva a pensar a que el mundo bibliotecario tiene un potencial muy grande y especial en una cosa que le hace único…Sus profesionales. Creo que el espíritu de estos, las inquietudes, y su conciencia social, conseguirán que con mayores o menores problemas, las bibliotecas salgan victoriosas contra esta batalla de la economía.