Mostrando entradas con la etiqueta Zamora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zamora. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de marzo de 2017

Dos fotógrafos se encuentran en el Museo de Zamora

Por la Biblioteca del Museo de Zamora


Exposición: Ángel de Horna y Ángel Laso. Oficio y afición de dos fotógrafos zamoranos.

Ángel Laso (Villamor de los Escuderos, 1915- Salamanca, 2008) y Ángel de Horna (Zamora, 1899- Salamanca, 1974) convergen en la sala de exposiciones temporales del Museo de Zamora.

De origen zamorano, ambos viajan a Salamanca en la década de los 30 del pasado siglo y, aunque en su inicio ese traslado no tiene relación con la práctica de la fotografía, con el tiempo ambos llegarán a ser importantes representantes de la profesión en esa ciudad y desarrollarán una importante dedicación a la fotografía de tema taurino, nexo de unión de su actividad.

La obra gráfica de ambos se encuentra depositada en la Filmoteca de Castilla y León y la unión de dos muestras realizadas anteriormente, Ángel de Horna (1899-1974): fotógrafo en Zamora y Salamanca y Ángel Laso, un reportero en los toros dan como resultado la que desde ayer puede ser visitada en el Museo hasta el mes de junio.

Como siempre, para ampliar información, los catálogos de las dos exposiciones están disponibles en la biblioteca del centro, para su consulta.












viernes, 12 de febrero de 2016

Recuerdos y bellezas de España: Zamora

Por Bibliotecas Especializadas de Zamora.

Hortensia Larrén Izquierdo, arqueóloga territorial de la Junta de Castilla y León, autora de multitud de estudios históricos y gran conocedora del arte zamorano, ha elegido para esta sección de Perlas bibliotecarias un texto introductorio del volumen perteneciente a Zamora de la obra “Recuerdos y bellezas de España”, obra cumbre del romanticismo español.
 
Hortensia Larrén, leyendo en la biblioteca del Museo de Zamora

Escrita en 1861 y como dice en la portada de la edición original, “bajo la real protección de SSMM la Reyna y el Rey, obra destinada a dar a conocer sus monumentos y antigüedades en láminas tomadas del natural por F. J. Parcerisa, escrita y documentadas por José Mª Quadrado”. 



Recoge “descripciones excepcionales, acompañadas de fantásticas litografías, impresas en suave tono sepia que les da un encanto crepuscular”. 


Para escuchar a Hortensia pincha en el reproductor


Esta publicación la puedes encontrar en la biblioteca del Museo de Zamora y en la de Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”.


martes, 21 de julio de 2015

Para conocer historia de Zamora

Por la Biblioteca del Museo de Zamora

    Cooperación bibliotecaria o como una de las vías de incorporación de fondos en las bibliotecas es gracias al envío de duplicados procedentes de otros centros. Gracias a ello, se pueden completar colecciones que de otra forma sería imposible. En la Biblioteca del Museo de Zamora hemos recibido un pequeño lote de publicaciones periódicas procedentes de la oferta de duplicados que la Biblioteca del Museo del Prado hizo a primeros de julio, a través de la lista de distribución MUSAS, en su mayoría, ejemplares de principios del siglo XX.  

    Dentro de ese lote se encuentran varios números del Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y con ellos hemos conseguido diversos artículos referentes a Zamora, en su mayoría relativos a expedientes e informes de declaración de monumento, cuestiones históricas de los mismos o informes de urbanismo. 



    De este modo, ya están disponibles para su consulta artículos como “Informe acerca de declaración de monumento arquitectónico artístico de las ruinas de la iglesia cisterciense de Granja de Moreruela”, de 1931, “Expediente de alineación de la calle de San Torcuato en Zamora”, de 1897, “Arco de Doña Urraca en Zamora”, de 1908, “Torre del reloj de la catedral de Zamora”, de 1910 o “Informe sobre declaración de monumento nacional de la Iglesia de Santa María Magdalena, de Zamora”, de 1910. 

  
Iglesia de Santa María Magdalena. Fuente: amigosdelromanico.org 


Calle de San Torcuato en Zamora. Fuente: bitacora.ricardomartin.info

Catedral de Zamora, con la desaparecida Torre del reloj. Fuente: catedraldezamora.wordpress

Arco de Doña Urraca. Fuente: romanicodezamora.es

Monasterio cisterciense de Granja de Moreruela. Fuente: turismozamora.es


viernes, 17 de octubre de 2014

Más de ferrocarriles

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos 


El pasado año os hablábamos de una exposición que conmemoraba el centenario del proyecto del ferrocarril Zamora-Orense. 


En esta ocasión os quiero hablar sobre otra exposición relacionada con el ferrocarril, esta vez en el Palacio de la Antigua Diputación y que podremos visitar hasta el día 9 de noviembre. La muestra recoge los 150 años de la llegada del ferrocarril a nuestra ciudad (una de las primeras ciudades en contar con este medio de transporte). 


Ese 28 de mayo de 1864 supuso un gran cambio en el transporte tanto de pasajeros como de mercancías, ya que aunque la ciudad estaba bastante mal comunicada por carretera, por ferrocarril tenía conexión con Medina desde 1864, con Salamanca por el Sur desde 1896 y también con Astorga por el Norte.

Para profundizar más en el tema, os aconsejo echar un vistazo a la publicación que el IEZ editó con motivo de la anterior exposición “100 años en línea: un viaje apasionante” que por supuesto, tenéis a vuestra disposición en nuestra biblioteca.


martes, 30 de septiembre de 2014

¿Sabes quién era Gallego Marquina?

Por la Biblioteca del Museo de Zamora.

El pintor Jesús Gallego Marquina, hijo de uno de los alcaldes de Zamora (Víctor Gallego de Medina) nace el 5 de febrero de 1900 y pasa su infancia en Zamora. Estudia en los años veinte en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde entabla una gran amistad con el escultor zamorano Enrique Lorenzo Salazar, quien influyó notablemente –según palabras del propio Gallego Marquina, ya que gracias a él conoció a personajes del arte español como Zuloaga, Solana, Arteta, García Lesmes, Vázquez Días y otros muchos- en su formación artística. Durante este periodo fue pensionado por la Diputación de Zamora, y con la misma beca económica realiza estudios en la ciudad italiana de Florencia, donde conoce de cerca la obra de los grandes maestros en Florencia y Roma. Regresa a España y su primer estudio lo instala en el zamorano barrio de Olivares, frente a las aceñas, en 1927.
En 1931 regresa a Madrid donde instala su residencia. Al poco de comenzar la Segunda República logra la cátedra de dibujo de Enseñanza Media, ejerciéndola en Salamanca junto a su viejo amigo Unamuno.
Durante la Guerra Civil reside en Madrid y al final de ésta es arrestado en Toro, donde vivía junto a su familia. Pasó tiempo en la cárcel de Zamora y en la de Madrid, donde estuvo condenado a muerte. Finalmente la pena se conmutó y durante algún tiempo sólo pudo ejercer de profesor en el Liceo Francés de Barcelona hasta que se le readmite en el cuerpo de profesores del que fue apartado. En esta etapa se relanza su carrera de pintor gracias a la ayuda y mecenazgo de amigos. Debido a su delicada salud entre 1963 y 1983 pasa los veranos en Medina de Rioseco y Zamora. En 1987 fallece en Barcelona.

Publicaciones sobre Gallego Marquina, en la Biblioteca del Museo de Zamora

La Maternidad
Jesús Gallego Marquina, en el año 1929, realizó en lienzo, al óleo, a una Aldeana zamorana amamantando a su hijo -cuadro conocido también como La Maternidad,  depósito del antiguo Museo de Arte Moderno-, tal vez en el interior de alguno de los molinos ubicados en el barrio de Olivares, en que el pintor tenía su estudio.
Esta pintura se realiza en el mismo año que Gallego Marquina expone sus obras en Madrid, es su tercera exposición y la primera en Madrid, en otoño de 1929. El trabajo del artista zamorano es expuesto en el Museo de Arte Moderno del que entonces era director Mariano Benlliure. La segunda obra vendida en esta exposición, La Maternidad, adquirida por el Museo de Arte Moderno, ahora cedida al Museo de Zamora, representa a una mujer dando de mamar a su hijo. En el resto de la composición están presentes elementos arquitectónicos y el equipamiento característico del interior de una aceña situada en el río.

jueves, 20 de junio de 2013

200 años de historia


por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos





Este año se celebra el segundo centenario de la Diputación Provincial de Zamora, y para ello desde la propia institución se están desarrollando una serie de iniciativas para dar a conocer la historia de la provinica y la aportación de la Diputación en los últimos 200 años.
Una de esas iniciativas es una colección de videos que narran los años de historia por capitulos.

El primero de ellos lo podeis ver aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=mZ6s8P60Ijk

viernes, 31 de mayo de 2013

La platería en Toro



por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos




Tenemos nueva publicación en la biblioteca, se trata de la obra de Sergio Pérez Martín titulada “El arte de la platería en la ciudad de Toro”, y que hace el volumen cuarto de la colección que dedicada al arte de la platería publica desde hace años el Instituto de Estudios Zamoranos.

El autor en su estudio profundiza en el tema de los talleres de platería que existieron en Toro y a los maestros que trabajaron allí entre los siglos XVI y XVIII, mostrándonos aspectos como la vida que llevaban los plateros, donde vivían, como eran sus casas, el papel que desempeñaban las mujeres en el oficio de la platería, etc. También nos habla de la “Platería foránea”, ya que en numerosas ocasiones el volumen de encargos hacía que las piezas tuvieran que realizarse en talleres próximos como Salamanca, Valladolid o Zamora, entre otros.

La obra recoge también un exhaustivo catálogo, donde nos describe minuciosamente las piezas conservadas en Toro.

Aquí os dejo algunas fotos de las ilustraciones de este bonito libro, que nos ayuda a conocer un poco más de la historia del arte de la ciudad de Toro.



Zapatos del Niño Jesús (Real Convento de Santa Clara)

Custodia (Iglesia de San Juan de los Caballeros)

Concha bautismal (Iglesia de Santo Tomás Cantuariense)

lunes, 13 de mayo de 2013

Charles Clifford (1819-1863)

Por la Biblioteca del Museo de Zamora

La pasada semana vi compartida en Facebook una fotografía de una vista de Zamora de 1854, realizada por el fotógrafo Clifford. Tenemos en la Biblioteca la publicación que recoge esa fotografía, una magnífica obra titulada Clifford en España: un fotógrafo en la Corte de Isabel II. Recoge esa vista primaveral además de imágenes de otras muchas ciudades.

 Charles Clifford portentoso fotógrafo galés, ayudó a mostrar las imágenes de la España del reinado de Isabel II. Entre 1850 y 1862, Clifford realizó más de seiscientas vistas de nuestro país, recorriendo prácticamente toda España, fotografiando sus calles, sus gentes, trabajos, obras públicas, escenas costumbristas… contribuyendo a formar una historia gráfica de nuestro país a mediados del siglo XIX. Las primeras fotografías de Zamora son pues, de esta época.
Tres fotografías de Zamora (1854)


 El catálogo está estructurado de forma cronológica, recogiendo detalles de los viajes de Clifford, que se asentó en Madrid alrededor de 1850, primero como aeronauta de los globos aerostáticos, daguerrotipista, calotipista, instructor de métodos fotográficos, proveedor de materiales para la fotografía y pionero de la fotografía aeronáutica.
 

Vistas de Benavente

Puente del Pisuerga, Valladolid. (1858)

Madrid. Vista panorámica de la Puerta del Sol antes de la reforma. (1857)

jueves, 21 de marzo de 2013

Hoy, la primera

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos




Esta tarde con el traslado del Nazareno comienza la tan siempre esperada por los zamoranos Semana Santa de nuestra ciudad.
Corría el año 1935 cuando el representante del Obispado en la Junta de Semana Santa de Zamora, el rvdo. Manuel Boizas, propone la fundación de una nueva cofradía cuya imagen sería el Nazareno que se venera en la iglesia del arrabal de San Frontis.
El Obispado aprueba canónicamente los estatutos de la cofradía el 30 de marzo de 1938, y la cofradía tras el paréntesis de la Guerra Civil desfila por primera vez en procesión la Semana Santa de 1941.
La tradición del traslado, perdida con el tiempo, fue recuperada en 1990, realizándose el jueves anterior al Domingo de Ramos en unión con la Cofradía de la Cruz de San Frontis.

La imagen del Jesús del Vía Crucis, es una imagen de vestir de autor desconocido de la primera mitad del s. XVII tallada en madera de pino del norte. Viste túnica de terciopelo morado, bordada en oro y representa a Jesús con la Cruz a cuestas. En procesión es portado a hombros por hermanos de la cofradía sobre mesa procesional de madera de nogal, tallada en 190-91 por Gabriel Barranzo Villar.


La tarde del martes Santo, mil cofrades acompañan a las imágenes del Nazareno y de la Virgen de la Esperanza. Seguramente el momento más bonito sea el paso de la procesión a través del Puente Románico sobre el Duero y cuando salvado el río madre e hijo se despiden.
Como acto final, en la plaza de la iglesia de San Frontis se realiza el rezo del Vía Crucis Popular zamorano ante el paso del Nazareno que avanza lentamente recorriendo las catorce estaciones. 
Ahora, solo falta rogarle al tiempo para que no estropee estos días de celebración tan preciados en nuestra ciudad y podamos disfrutar de este y del resto de desfiles en esta semana, aunque según nos cuenta la Agencia Estatal de Meteorología va a estar algo complicadillo….



jueves, 28 de febrero de 2013

De Bercianos a Olivares

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos

Esta tarde se inaugura en la Sala de Exposiciones de la Iglesia de la Encarnación en la Diputación Provincial de Zamora la exposición “De Bercianos a Olivares”.
La muestra recoge fotografías sobre la Procesión del Santo Entierro de Bercianos de Aliste y de la Hermandad de Penitencia “Las Capas” de Zamora con obras de fotógrafos como el sevillano Rafael Sanz Lobato, Quintas, Félix Marbán, así como esculturas realizadas por Ricardo Flecha además de otros enseres relacionados con ambas cofradías.




La única cofradía que existe en Bercianos es la del Santo Cristo de la Cruz, o del Santísimo Entierro, de gran antigüedad, formada por hombres y mujeres, que aunque se desconoce exactamente cuando se fundó, documentalmente se sabe que como mínimo se remonta a 1536.
En la cofradía todos sus miembros deben tener la túnica blanca, que la tradición dice que tiene que haber sido confeccionada por la que fuera su novia, en el primer año de matrimonio, y el motivo de tal vestimenta se cree que es un voto que hicieron los habitantes de la localidad al ser librados, milagrosamente, de una peste que asoló a la comarca.
Los participantes de las comitivas pueden ser o no miembros de la cofradía, los que lo son, visten la mortaja llevando además un pequeño hachón, y los que no lo son suelen llevar la capa alistana portando un farol.
En Zamora la Hermandad de las Capas cuanta con apenas cincuenta y pocos años, aunque parezca nacida en la misma Edad Media al estar creada al calor de las procesiones de Aliste.


La semana santa de esta comarca alistana no es como otras, aquí no hay impresionantes imágenes de gran valor, ni espectaculares procesiones, lo que predomina aquí es una gran austeridad, una vivencia especial para los cristianos, y una fuerte voluntad de revivir y conservar las antiquísimas tradiciones.
  
Esta exposición es una buena oportunidad para conocer un poco más los entresijos de la Semana Santa Zamorana, asi que si os apetece visitarla se inaugura esta tarde a las 19:30 horas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Zamora Románica

Por la Biblioteca de la Fundación Rei Afonso Henriques
Terminan este año las actuaciones del Proyecto Cultural Zamora Románica que desde 2008 lleva realizando en la ciudad una serie de intervenciones de gran éxito, a la vez que las actividades de promoción que les han acompañado.
Estos cuatro años hemos trabajado con nuestros compañeros de Zamora Románica admirando cada día los trabajos que iban realizando en cada Iglesia y cómo podiamos disfrutar de ellos. Alguna Bibliotecaria que otra de este Blog recordará la subida a la Torre de Santa Maria la Nueva..
Ha sido un Proyecto extraordinario que creo que cualquier zamorano debería valorar, tanto en las Iglesias como en los bienes que han restaurado.
Mañana cierran sus conferencias de los Jueves Románicos en el Museo de Zamora con una intervención en la que repasarán todo el Trabajo acometido estos años.
Yo me quedo con el trato con estos compañeros que nos han enseñado mucho más allá del Románico y también, porque no decirlo, con unos estupendos libros de Románico que gracias a ellos, con su asesoramiento y conocimiento, se fueron adquiriendo para la Bilbioteca y que creo que a cualquier amante de este arte le gustarían. Esto nos llevó a pasar la frontera y descubrir también el Románico portugués comprobando una vez más las maravillas que podemos encontrar en Portugal.

jueves, 21 de febrero de 2013

Aprender a mirar nuestro Patrimonio Cultural



por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos

El martes hablaba mi compañero del Museo Etnográfico de una unidad didáctica editada por la Fundación Villlalar para el conocimiento del paisaje en nuestra comunidad. Pues bien, el Instituto de Estudios Zamoranos en el año 2006 también editó un trabajo de este tipo. Se trata de una obra de Concepción Badillo Santa Teresa, socia del IEZ y que tiene por título “Aprender a mirar nuestro patrimonio cultural”.




En nuestras ciudades y pueblos existe una riqueza patrimonial totalmente desconocida, y este olvido junto con el paso del tiempo y la indiferencia hace que poco a poco nuestro patrimonio cultural desaparezca.
Con la consigna de “Para amar y respetar, primero hay que conocer”, la autora pretende que ya desde la infancia los niños aprendan a mirar lo que tienen a su alrededor y a sentirlo como algo propio, ya que sólo conociéndolo adquirirán la responsabilidad de cuidarlo y protegerlo para disfrute de toda la sociedad, con el fin de poder trasmitirlo a futuras generaciones.

La unidad se compone de tres volúmenes, dedicados a educación infantil, educación primaria y educación secundaria y en ellos enfoca su proyecto educativo, puesto ya en práctica con unos resultados muy satisfactorios con alumnos de diversos colegios de Zamora y con personas de la tercera edad, lo que le animó a hacer esta guía para profesores y padres, porque también en casa tenemos la obligación de inculcar en los niños los valores de amor y respeto por la herencia patrimonial.




jueves, 14 de febrero de 2013

Costumbres comunales de Aliste


por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos


Hace poco me invitaron a una excursión por tierras alistanas a la que finalmente no pude acudir y para que me animara a ir me regalaron también una publicación, que aunque está en mi biblioteca, yo no había profundizado sobre ella y la verdad es que me ha llamado la atención. Se trata de la obra de Santiago Méndez Plaza, “Costumbres comunales de Aliste”, que obtuvo el primer accesit en el I Concurso Especial sobre Derecho Consuetudinario y Economía Popular abierto por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas allá por el año 1897.



Méndez Plaza visitó las “tierras de Aliste” en los últimos años de la década de los noventa del siglo XIX para conocer sobre el terreno una de las comarcas más pobres y olvidadas de España.
En su estudio nos explica cuales son las costumbres, que de un modo cooperativista compartían los habitantes de esta tierra, nos relata  por ejemplo como se organizaba el servicio de barbería, los festejos, el ojeo de lobos, la medicina, la enseñanza…

Me llama especial atención el tema de la enseñanza de esa época, ya que nos muestra claramente el carácter colectivista del país por aquel entonces, teniendo una enseñanza privada que costeaban entre todos.

Hasta el año 1857 los únicos maestros que existían eran los galocheros, Se trataba de campesinos gallegos y leoneses que durante la época del otoño e invierno se desplazaban al campo de Aliste para hacer cucharas y otros utensilios de madera, además de impartir la enseñanza a sus discípulos: leer, escribir, sumar, restar, y en algunos casos muy especiales a multiplicar y dividir.
Llegaban en noviembre y cobraban 25 pesetas por temporada, pagadas por el ayuntamiento, a lo cual se sumaba una libra de pan de centeno los días de diario y un cuarto los sábados que sufragaban las propias familias. No era obligatorio mandar a los niños a clase, pero si pagar la cuota.

A partir del año 1860 se fue organizando la enseñanza oficial, los galocheros no volvieron al país y fueron sustituidos por maestros nombrados por el estado, pero curiosamente en lugar de aumentar el numero de hombres y mujeres que supieran leer y escribir disminuyó en gran proporción, lo que según el autor era muestra de que la enseñanza oficial daba peores resultados que la privada….
Las cosas han cambiado mucho desde entonces, aunque con los tiempos que corren quien sabe lo que tendremos que hacer para poder darle una educación a nuestros niños.



Si hoy alguien volviera a hacer una de esas “visitas” por tierras alistanas se encontraría con unos pueblos muy diferentes de los de hace casi ya dos siglos, aunque con el mismo encanto de siempre, ¿no os parece?

viernes, 8 de febrero de 2013

Carnaval de las máscaras


por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos

Me encuentro hoy en el periódico con un folleto que nos informa de un particular carnaval, el Carnaval de las Máscaras, que se celebra los días, 8, 9, 11 y 13 de febrero en la localidad portuguesa de Bragança, y que tiene como fin esencial divulgar entre los ciudadanos europeos esta antigua tradición cultural. El sábado se celebra un gran desfile en el que participan mascaradas de nuestra provincia, Bragança e Italia, aquí en Zamora lo podremos disfrutar el próximo mes de septiembre.
Aquí tenéis en programa por si os apetece asistir, que Bragança no está tan lejos…
 
 
 
 
 
 
Pues bien, leyendo este artículo me he acordado de un proyecto en el que uno de los socios y gran colaborador de nuestro centro, Bernardo Calvo Brioso, entre otros, ha tenido puesta toda su ilusión y saber hacer y que ahora afortunadamente podemos disfrutar en la web de la Junta de Castilla y León.

Es un proyecto de investigación y documentación de las manifestaciones festivas de mascaradas en Castilla y León y que tiene como objetivo principal contribuir a la salvaguardia, mantenimiento y continuidad de estas manifestaciones culturales, expresiones irrepetibles e irremplazables.
Y es que como bien dicen los autores en la introducción del trabajo, La máscara no esconde, representa.
En estas cinco palabras se encuentra resumida toda la filosofía de las mascaradas de invierno. Frente a la máscara carnavalesca, que pretende ocultar la personalidad del enmascarado, aquí, éste pierde su personalidad para encarnar la de aquel cuyo rostro ha asumido.
Pero mejor no os cuento más y lo disfrutáis en vivo o desde aquí con este estupendo documental del proyecto que nos resume todo lo referente a esta fiesta.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

De paseo por Zamora en el XVIII


por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos


Esta tarde se presenta la última publicación editada por el IEZ, el “Diccionario Histórico-Geográfico de la provincia de Zamora de Tomás López”.

La obra fue el proyecto más ambicioso de éste autor y consistió en la creación de un diccionario histórico-geográfico general de la Península, al estilo de los que se frecuentaban en Europa. Para ello, consciente de la imposibilidad de hacerlo de otro modo, remitió un interrogatorio o cuestionario de catorce preguntas que los curas tenían de devolver respondidas. Con estas preguntas trataba de recoger información sobre demografía, toponimia, historia, economía, etc. de la provincia en aquel entonces.

Así podemos encontrar datos precisos sobre los trabajos de las personas, hombres y mujeres, sus prácticas religiosas, la salud y enfermedades del vecindario y la salubridad de la zona o incluso, sobre el clima, es decir, muestra la vida de las personas y del escenario en el que se desarrollaba el acontecer cotidiano de los zamoranos y zamoranas que vivían a finales del siglo XVIII.

La obra finalmente se quedó inconclusa e inédita. Editados los diccionarios correspondientes a algunas provincias, ve la luz ahora el de Zamora dedicado al periodo entre 1765 y 1798. Es la primera provincia castellanoleonesa que ve editado el Diccionario, una fuente de información imprescindible no solo para conocer la realidad del siglo XVIII, sino también aspectos anteriores inaccesibles desde otras fuentes.

Por si os apetece pasaros por allí, la conferencia será esta tarde a las 8:15 en la Biblioteca Pública de Zamora.

jueves, 31 de mayo de 2012

De los plutones a los monumentos...

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos






Quiero presentaros hoy la última publicación que se ha incorporado a la biblioteca del IEZ, “De los plutones a los monumentos: un recorrido temático por la piedra del este de Sayago (Zamora)”. Se trata del último número de la colección Cuadernos de Investigación, concretamente el nº 36. El trabajo nos muestra el aspecto científico, histórico y arquitectónico de las canteras que nutrieron de piedra las edificaciones más emblemáticas de nuestra ciudad, mostrándonos la forma de explotación y transporte de la piedra que en otro tiempo fue utilizada para la construcción de edificios religiosos y civiles especialmente en las ciudades de Zamora y Toro, así como también en otras localidades de la provincia.
Abarca un amplio recorrido por los yacimientos situados en el este de la comarca de Sayago (Arcillo, Pereruela, Mogátar, Sobradillo…) analizando la estructura de la piedra, especialmente de los granitos silicificados y de la vaugnerita.
Este estudio es una importante aportación científica para el estudio de la geología en nuestra provincia y cuenta con un amplio conjunto de documentos gráficos donde podemos observar, como bien dice el título del libro, el camino desde que se extrae hasta que vemos el resultado en las edificaciones, así como una amplia bibliografía.
Como siempre os decimos, la tenéis a vuestra disposición en cualquiera de las bibliotecas especializadas de Zamora.

jueves, 17 de mayo de 2012

Mayos y Mayas

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos



Ojeando el periódico hoy leo que los vecinos de Manzanal del Barco han creado una cofradía para recuperar tradiciones, que se ha estrenado con la colocación del mayo. Casualmente, este era el tema del que os quería hablar hoy -por el mes en que nos encontramos-, de las fiestas de mayos y mayas en la provincia de Zamora.
La costumbre de plantar el mayo en alguna plaza del pueblo ha sido común a muchas regiones de España y a gran parte de Europa. Hoy en día en pocos lugares sigue vigente, así que hay que destacar la iniciativa de este pueblo vecino por intentar seguir con las costumbres de nuestros antepasados.


La provincia de Zamora, por su situación geográfica, es quizás la única que puede ofrecer un muestrario completo de las diversas variantes de las celebraciones mayales. Así encontramos, el mayo-muchacho, que consiste en disfrazar a un jovencillo de árbol, cubriendo todo su cuerpo con ramaje y poniéndole en la cabeza una corona de flores, que acompañado por la chiquillería de la localidad, solía ir de puerta en puerta, entre canciones y bailes, pidiendo dinero para hacer una merienda. También está el mayo-pelele, un tronco en el que en la parte superior se coloca un muñeco y se pone en la plaza principal del pueblo y que viene a ser un paso intermedio entre el mayo-persona y el mayo-árbol. Y por último, el más conocido el mayo-árbol, que es el más común en la mayor parte de las comarcas zamoranas, y en el que se coloca solamente el tronco con algunas ramas en la parte de arriba.

Por lo que respecta a la fiesta de la maya, ésta estuvo tan generalizada como la del mayo y aunque son dos fiestas distintas, poseen el mismo origen y tienen idéntico significado, ambas están protagonizadas por la juventud, símbolo y esperanza de vida. La dualidad sexual, además de los ritos puntuales marcan la diferencia.
En la fiesta de la maya era por costumbre engalanar con todo género de adornos y artificios alguna niña, que simbolizaba la primavera y a la que se llamaba maya. De esta guisa se la conducía al pié del mayo-árbol y se organizaba un baile a su alrededor, sin que pudiesen participar los varones. Durante la fiesta, la casa de la maya aparecía con enramadas en la ventana. Esta fiesta se prohibió por intervención real en los siglos XVIII y XIX, ya que originaban problemas entre las mozas del pueblo por competir para lograr el título. Sólo han quedado, como recuerdo de la celebración ancestral, algunas coplas populares. Es lo que ha ocurrido en las diversas comarcas de la provincia de Zamora, a excepción de algunas zonas próximas a Portugal, donde sigue vigente la costumbre, aunque muy simplificada y desfigurada.

Sobre este y otros temas de fiestas y celebraciones populares en la provincia disponemos en la biblioteca del IEZ de abundante bibliografía, entre otros, artículos y publicaciones de Francisco Rodríguez Pascual, gran estudioso y conocedor de estas costumbres.


jueves, 1 de marzo de 2012

Ideas para regalar

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos



Hoy empezamos el mes de marzo y ya se acerca el día del padre, y como todos los años la historia de siempre ¿qué le regalo? ¿una corbata?¿una colonia?¿una cartera?, en fin… el dilema de siempre. Pues bien, desde una biblioteca que os vamos a recomendar ¿no? Es obvio, un buen libro. Y si la excusa es que no le gusta leer, os presento hoy una de esas publicaciones que le gustan a todo el mundo, especialmente si se ha nacido en esta tierra.
Se trata de “Zamora, su historia, cuentos y leyendas” tres libritos que componen una obra ideal para conocer un poco más sobre la historia de nuestra ciudad y provincia.
Como os digo, se trata de tres obras en una, dos de ellas escritas por Florián Ferrero Ferrero y Concha María Ventura Crespo, las dedicadas a los cuentos y leyendas zamoranas. En esta última se recogen leyendas y relatos, como dicen los autores generalmente de un suceso real, desfigurado por la fantasía y desvirtuado en la mayoría de los casos por la tradición oral, su forma más común de transmisión.
Las leyendas, manifestaciones de la literatura popular, ofrecen una riqueza en la provincia de Zamora difícilmente igualable.
Casi es imposible encontrar un zamorano que no haya oído contar a sus padres o abuelos las historias de la Vírgenes de la Concha, del Tránsito, de la Hiniesta, del Canto o de la Vega; y los relatos del Motín de la Trucha, de la Culebra del Carmen o del Lago de Sanabria.
Pero estas leyendas pocas veces habían sido plasmadas por escrito. La primera recopilación de relatos legendarios de la provincia, fue la del Magistral Romero en su libro “Leyendas y tradiciones zamoranas” publicado en 1957, y que ha sido reeditado en varias ocasiones.
Esta obra recoge 22 de estas leyendas como El Anillo de San Atilano, La Campana de San Vicente Ferrer, El Cristo de la Colada de Zamora, etc.
El tercer volumen de esta obra, el dedicado a la historia de Zamora, es una apretada síntesis de la historia de la ciudad desde sus lejanísimos orígenes hasta nuestros días, fijándola en los textos más conocidos y en las investigaciones más modernas y siguiendo una rigurosa cronología.
¿No os parece a vosotros también que es el mejor regalo que se les puede hacer?