viernes, 4 de febrero de 2011

Cien años en compañía (II)

Por la Biblioteca del Museo de Zamora

En la mañana de ayer se inauguró oficialmente la exposición “Un Museo centenario”, aunque como os conté la semana pasada está abierta al público desde el día 21 de enero.
Esta exposición muestra algunas de las obras que figuraban en el primer catálogo de los cuadros que existen en el Museo de pinturas, redactado en 1846 por la Comisión de Monumentos Históricos y Artístico, y que se exhibieron en su primera sede estable en la calle de Santa Clara.

Los orígenes de los fondos del Museo tienen lugar en los procesos desamortizadores que tuvieron lugar en el siglo XIX. En 1840 se documenta ya la recogida de las obras más relevantes de los conventos suprimidos, que se acumulan en diversos locales zamoranos.
Algunas de ellas se exhiben en las salas de exposición permanente del museo y otras diecinueve en la presente muestra. Son todas pinturas de carácter religioso, procedentes, entre otros monasterios, del desaparecido monasterio de San Jerónimo, que estuvo situado en el alto de San Frontis y proporciona sin duda las mejores obras de los fondos fundacionales del Museo de Zamora
Buscando la escasa bibliografía existente sobre este Monasterio en los fondos de la Biblioteca del Museo encontré una cita en Historia civil y eclesiástica de Zamora, de José Muñoz Miñambres acerca de lo que propone el Ayuntamiento y la Junta Local existente para los asuntos concernientes a la desamortización de los conventos, como repercusión de la Ley del 9 de marzo de 1836 y las malas relaciones entre la Iglesia y el Estado. Se detalla que “el Contento de S. Jerónimo, si no fuese posible aplicarlo a la Casa de Beneficencia, donde educar y ocupar a los niños huérfanos de esta ciudad y provincia, que por no tener lugar se ven obligados al abandono y a la mendicidad, podría ser demolido”.
Descendimiento
Una pena aquella decisión, porque se sabe que fue un convento muy importante en su tiempo, y por el territorio que ocupaba, bastante grande. Es una lástima su desaparición, efectivamente, pero por lo menos hoy en día podemos apreciar parte de lo que alli guardaban. Una de las más importantes es la tabla hispanoflamenca del Descendimiento.

Algunas de estas pinturas las tenemos aquí, en el Museo, pero también de San Jerónimo procede la talla del Santísimo Cristo de las Injurias que se encuentra en la Capilla de San Bernardo de la catedral zamorana.

Horario de visita
·   martes a viernes 19:00 a 21:00 h
·   sábado 12:00 a 14:00 h y 16:00 a 19:00 h
·   domingo 12:00 a 14:00 h
·   lunes cerrado
Actividades didácticas y visitas guiadas para el público: telfs. 980 516 150 / 654 873 157

jueves, 3 de febrero de 2011

La fotografía, otra fuente de información

Por la Biblioteca de la Fundación Rei Afonso Henriques

Hoy os quiero hablar sobre otro tipo de documento del que podemos extraer enorme información como difusores de ésta, la fotografía. Más concretamente sobre una exposición de fotografía.
Para introduciros en este tema primero os tengo que decir lo que es el Foro COOPERA, es un evento organizado por el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas de la Consejería de Presidencia de la Junta de Castilla y León en colaboración con la Fundación Rei Afonso Henriques. Dentro de este foro de Cooperación Transfronteriza tiene lugar la convocatoria de los Premios Coopera a la Excelencia Transfronteriza, estos premios pretenden reconocer el trabajo realizado por personas o colectivos en pro de la cooperación entre los territorios de Castilla y León y Portugal, en ámbitos que van desde la comunicación hasta la creación artística y cultural. Una de las categorías es la de la creatividad que pretende difundir las obras creadas por particulares que estimulen esta cooperación, se denomina “Arte en la Frontera”.
Pues bien, en la edición del COOPERA 2009 este premio se lo llevo el fotógrafo zamorano Antonio Guerra por la exposición de fotografía “La Máscara Ibérica”, un conjunto de imágenes de este tipo de celebraciones en la provincia de Zamora y el distrito de Bragança. Estas celebraciones llamadas mascaradas de invierno (quienes sean zamoranos y estén leyendo esto sabrán perfectamente sus ritos y estética y los que no les invito a que se acerquen a conocerlos) realmente tienen un alto componente estético desde mi punto de vista. Muchas veces he oído a gente conocedora de estas mascaradas que lo bonito es verlas es sus sitios originales, es decir en las poblaciones donde tienen lugar y en las fechas en las que tienen que tener lugar, los antruejos de invierno.
Esta exposición permite a todos aquellos que nunca se han desplazado a estos lugares ver como son este tipo de festividades enraizadas a lo largo de los tiempos. Alrededor de estas fotografías se cuenta también con una extensa bibliografía amparada en muchos casos por instituciones políticas, en este caso también la Fundación ha participado en la publicación de algunos de estos libros: Máscara Ibérica de Hélder Ferreiro, Máscaras de la Provincia de Zamora, del Nordeste Trasmontano y Duero editado por la Câmara Municipal de Bragança, Invierno mágico de Antonio Pinelo Tiza, etc…todos los podéis encontrar en la Biblioteca.

Hoy mismo se inaugura esta exposición en la Biblioteca Pública de Salamanca, la Casa de las Conchas. Al hilo de la contribución que hizo ayer mi compañero del Etnográfico y la cual subscribo en su totalidad, quiero contar la trayectoria de esta exposición en la cual se entrecruza también esa cooperación a la que se refería mi compañero. Estas fotografías estuvieron expuestas en el Museo Etnográfico en mayo del 2010, posteriormente dicha exposición vino a la Fundación durante dos meses, junio y julio. Gracias a personal del Etnográfico se entró en contacto con el Museo da Terra de Miranda do Douro a quienes le contamos la existencia de esta exposición y se les invitó a que vinieran a verla, una vez que se contacto con el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas (organizador del montaje y difusión de esta exposición) estuvo en Miranda otro dos meses, esto supuso también que este conocimiento personal desembocara en un intercambio de publicaciones entre la Biblioteca de la FRAH y el Museo. Ahora va  a Salamanca a la preciosa Biblioteca de la Casa de las Conchas, la cual el año pasado tengo que decir también realizaron una importante donación a nuestro Centro  para la concretización de un proyecto del que en un futuro os hablaré.
Termino reiterando la importancia de una imagen también como fuente de información, y para ello solo tenéis que fijaros en la fotografía que se ha escogido para el cartel, son tres miembros de un grupo de Paloteiros portugueses. La vestimenta, la actitud, quizá un origen guerrero de la danza de palos, etc…os invito a que disfrutéis de esta Exposición porque cuenta con imágenes realmente impactantes donde se pueden ver las Mascaradas en sí rodeadas de los pequeños detalles internos de estas celebraciones.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Alegato por una mayor cooperación bibliotecaria a pequeña escala

Por la Biblioteca del Museo Etnográfico de Castilla y León


No te preguntes que puede hacer la cooperación bibliotecaria por ti, pregúntate que puedes hacer tu por la cooperación bibliotecaria

(Adaptación libre de la famosa frase de J.F.K.]

Gracias a los grandes Sistemas de Bibliotecas implementados en la práctica totalidad de las comunidades autónomas, las bibliotecas podemos acceder a software de gestión bibliotecaria que serían prohibitivos por su alto coste para centros pequeños; mediante esos SIGB participamos de la catalogación cooperativa, capturamos registros y ponemos a disposición de todos los compañeros los catalogados por nosotros. Esto provoca, además, que el préstamo interbibliotecario sea más fluido y sencillo de realizar.

La pertenencia a estos Sistemas supone, además, un beneficio casi ‘emocional’ para los profesionales que trabajamos en bibliotecas especializadas. Logra que nos sintamos en cierta forma arropados, protegidos bajo el paraguas de estas superestructuras y no echados a los leones como era hasta hace bien poco. De un modo u otro consigue que nos sintamos miembros de un grupo profesional más amplio y fuerte y no una especie de casta baja dentro del gremio.

Frente a todo esto a lo que nos hemos referido y que podríamos incluir en una categoría denominada ‘cooperación bibliotecaria a gran escala’ nos encontramos con lo que debería formar parte de 'el día a día' de las bibliotecas especializadas, lo que llamaremos desde aquí ‘cooperación a pequeña escala’, algo así como el menudeo de la cooperación…

Con esta peculiar terminología me quiero referir a un tipo de colaboración no tanto institucional como personal, tendente más a solucionar problemas comunes que los bibliotecarios nos encontramos con frecuencia y que se  pueden resolver con un simple telefonazo o un correo electrónico sin necesidad de firmar un convenio. Se trata de un tipo de cooperación basado más en el compañerismo que en la competitividad; una cooperación que opte por la creación de hecho (aunque no de derecho) de redes informales basadas en la similitud de centros y/o en la afinidad del área temática del centro.

En realidad, estoy seguro que la mayoría de nosotros ya empleamos estos criterios de cooperación a pequeña escala en mayor o menor grado, pero nunca está de más dejarlo escrito.


Ejemplos de este tipo de cooperación son:

Política de adquisición: optar por lo que podríamos llamar ‘adquisición inteligente’. No es más que aplicar criterios de racionalidad en las compras, pensando en el usuario y no en el centro. Es decir, no tiene sentido comprar una publicación o suscribirte a una revista que ya tenga en su colección una biblioteca próxima, optamos así por la adquisición de otros títulos que no consten en los catálogos vecinos… El beneficiado de esta ‘adquisición inteligente’ es el usuario, que de este modo tiene una oferta documental mucho más amplia.
Intercambio de publicaciones: el intercambio de publicaciones es recibido como un  ‘nuevo maná’ para las bibliotecas especializadas. Estas bibliotecas sufren desde antiguo escasez de presupuesto para adquisiciones y por si fuera poco ¡con la crisis hemos topao!. No me duelen prendas en reconocer que casi el 75% de la colección de la biblioteca del Etnográfico es producto de tan fructífera cooperación. De hecho, aprovecho la ocasión para ofrecer las publicaciones editadas desde el Etnográfico a las instituciones que pudieran estar interesadas, las podéis consultar en: publicaciones
Atención al usuario: en numerosas ocasiones un investigador acude a las bibliotecas especializadas sin saber muy bien que es lo que va a encontrar o sin tener claro si ha ido a la biblioteca adecuada o debería haber ido a otra. Tan importante es darle el mejor servicio posible con relación a nuestros fondos propios como saber dirigirle a otras bibliotecas donde pensemos que puede encontrar materiales más relevantes para su búsqueda.
Cooperación a pequeña escala también es dirigir al usuario a las bibliotecas vecinas y es que, en ocasiones,  parece que nos cuesta menos prestarle un libro a otra biblioteca que ‘prestarle un usuario’.
Apoyo técnico: durante el proceso de catalogación con frecuencia surgen múltiples dudas. Resolver estas dudas implica, en muchas ocasiones, invertir una cantidad importante de tiempo entre reglas y manuales de catalogación de los respectivos sistemas de bibliotecas.  Asimismo, trabajar en especializadas implica, en muchas ocasiones, desarrollar tareas extra-bibliotecarias para las que no te preparan en la Facultad de Biblioteconomía (organización de actividades culturales, labores de documentación de piezas, trabajo de archivo, etc.).
Por todo esto, cultivar y fomentar una buena red de contactos entre compañeros a los que poder recurrir en caso de dudas es prácticamente imprescindible.  Cada uno de nosotros somos expertos en diferentes campos, a algunos se les dará mejor catalogar, a otros les gustará más la organización de eventos, a otros no les quedará más remedio que colaborar en el diseño gráfico… En definitiva, todos tenemos puntos fuertes que podemos poner al servicio de esta red informal de compañeros creando, casi sin querer, una especie de ‘banco del tiempo bibliotecario’.
Difusión: la colaboración entre centros afines por su tipología o por sus áreas de trabajo se puede hacer extensible a labores de difusión y divulgación. Llevar a cabo proyectos conjuntos y/o divulgar las actividades de los diferentes centros bibliotecarios mediante los respectivos canales de comunicación e información son ejemplos de este tipo de colaboración. La web 2.0 y las redes sociales facilitan tanto la tarea que casi es más difícil no hacer este tipo de difusión que hacerla.

Así pues, factores como la proximidad, la similitud en áreas temáticas, la tipología de centros (especializadas, bibliotecas de museos…) o el compañerismo deberían ser principios para ser tenidos en cuenta en este tipo de ‘cooperación a pequeña escala’.

No es fácil que las administraciones de las que dependemos asuman una serie de valores que rozan lo etéreo, pero para eso estamos las personas ¿no?.

martes, 1 de febrero de 2011

Libro de las Maravillas del Mundo

por La Biblioteca del Archivo

Este libro de viajes y noticias exóticas fue escrito, según parece, por Juan de Mandeville (¿-1372), originario de Lieja. Considerado un viajero infatigable y perspicaz explorador, Mandeville afirmaba ser un caballero inglés. El título de la obra lo toma prestado del famoso Libro de las Maravillas de Marco Polo.

En el mismo narra con ameneidad e interés su "viaje imaginario", realizado a lo largo de 34 años (desde 1322 hasta 1356) por Egipto y diferentes partes de Asia y China. Afirma que fue un mercenario del sultán, que viajó a Palestina, Egipto y que siguió la ruta de la seda. El viaje de Mandeville combina la peregrinación con la adición de la materia fabulosa. De hecho, el libro tiene dos partes claramente diferenciadas, cada una con su correspondiente proemio:

  1. La primera es una guía a Tierra Santa (itinerarios y comentarios sobre el Islam y el Corán).
  2. La segunda podríamos definirla como un "Libro de las Maravillas de Asia" (India, China y Las Islas del Océano Índico, más un breve repaso por el Noreste de África, Libia y Etiopía).

La simetría en cada una de las partes va aún más allá: en la primera se apela a la autoridad divina, al calificar la Tierra Santa como tierra "que nos fue prometida"; en la segunda parte se recurre a la autoridad erudita en relación con las maravillas de Asia: "hallélo escrito por diversos doctores dignos de fe y creer, que dizzen que hay hombres monstruosos de tales formas como el presente libro hallaréys". Algunas de las obras y doctores a los que hace referencia son: Plinio (Historia Natural), San Isidoro (Las Etimologías), y compilaciones de obras de viajeros dominicos y franciscanos tales como Guillermo de Trípoli, Guillermo de Boldensele y La Leyenda áurea de Jacobo de la Vorágine.

A pesar de que se esgrimían ciertas dudas acerca de la autoría de Mandeville, los materiales citados permiten conjeturar que el autor debió estudiar en las universidades europeas y que asimismo debió manejar fuentes que sólo podrían encontrarse en una biblioteca eclesiástica, fuera dominicana o franciscana. Desde el punto de vista literario, el principal valor de Mandeville es haber conseguido unir y entrelazar noticias de viajeros medievales, por lo que resultó ser un libro de maravillas para entretenimiento de los lectores, además de ilustrativo. El estilo es conciso, de frases cortas, con significado coloquial más par ser escuchado que leído. Se mezcla con habilidad el dato cotidiano con lo fantástico, para darle así verosimilitud, y hacerlo más atractivo para el receptor.

En cuanto a la difusión y transmisión de la obra, una de las de mayor repercusión en Europa, los más de trescientos manuscritos que se conservan confirman su éxito durante el Medievo en el continente europeo. El único manuscrito español es la versión aragonesa, conservada en la Biblioteca del Real Monasterio del Escorial; fue introducida en España el año 1360, a petición de Juan I de Aragón, de quien se dice que pudo ver en ella una orientación para las pretensiones de la Corona aragonesa sobre el Mediterráneo.

lunes, 31 de enero de 2011

Beneficencia en Zamora

por la biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo"



Una de las ilustraciones de mi entrada de la semana pasada me ha dado pié a escribir sobre el tema del que os hablo hoy y que a mí personalmente por lo que me toca me interesa. Concretamente es la fotografía de la Antigua Casa Hospicio de Zamora, actual Parador de Turismo.
El Instituto de Estudios Zamoranos ha abordado en varias de sus publicaciones el tema de la beneficencia en nuestra ciudad.
La primera publicación de la os quiero hablar es un estudio de María Isabel Galicia Pinto, La Real Casa Hospicio de Zamora : asistencia social a marginados”, la cual recoge la historia del Hospicio, nacido en 1798 para la atención de niños expósitos y huérfanos de Zamora y su provincia. Instalado en el Palacio de los Condes de Alba y Aliste por el corregidor Juan Romualdo Ximénez, sustituye a la antigua Sala Obscura del Hospital de Sotelo, centro de maternidad para mujeres solteras, y nace con el fin de atajar los efectos más inmediatos de la pobreza, enfermedad, marginación…

Otra de las publicaciones es la obra de Carmen Fernández Vasallo "Auxilio Social : protección a la infancia y maternidad en la ciudad de Zamora (1940-1950).




Zamora era una de las ciudades con más alta tasa de mortalidad infantil y por este motivo fue una de las primeras escogidas por la institución Auxilio Social para llevar a cabo su obra de protección a la madre y al niño.
Auxilio Social nace en Valladolid y se caracteriza por su lucha contra la mortalidad de los niños, a través de su obra de protección a la madre y al niño, creando instituciones materno-infantiles específicas. En Zamora se creó el Comedor de madres Gestantes y Lactantes, el Jardín Maternal y el Centro de Alimentación Infantil (CAI), y a raíz de aquí desciende la mortalidad en los pequeños.

También María Guadalupe Murillo Pérez con su "Pobreza y Beneficencia en Zamora : los Hospitales de Sotelo y La Encarnación (1834-1874)", da a conocer la organización y forma asistencial de estos dos centros zamoranos durante esa época.

Si os interesa el tema ya sabeis que teneis la biblioteca del IEZ a vuestra disposición donde encontrareis más bibliografía sobre el tema.



viernes, 28 de enero de 2011

Os presentamos a….Mireia Moreno Maíllo

Por Bibliotecas Especializadas de Zamora


Mireia Moreno Maíllo, es Licenciada en Historia y Documentación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Desde enero de 2010 es bibliotecaria en el Instituto Cervantes de Beirut.
Para nosotros fue una sorpresa cuando vimos un día un comentario en nuestro blog desde Beirut de una bibliotecaria que nos decía que era medio zamorana y trabajaba en el Cervantes de dicha ciudad. Inmediatamente nos pusimos en contacto con ella y nos relató como, aún siendo de Barcelona, pasaba sus veranos en Zamora, ciudad a la que sigue acudiendo cuando puede, de donde desciende su madre y vive actualmente y los recuerdos que esto le suponía.
Por ello creímos que debíamos invitarla a participar en este proyecto y que nos contara su experiencia como bibliotecaria en un país como el Líbano y en una institución de la importancia que tiene el Instituto Cervantes.



¿Qué servicios bibliotecarios ofrece tu Biblioteca?

Es una biblioteca especializada en materiales en español (libros, cómics, películas y cd’s de música) enfocados a los alumnos libaneses del Instituto Cervantes. También tiene una sección importante de material de ELE (didáctica del español como lengua extranjera) muy usada por profesores de español tanto del propio Cervantes como de Liceos o Colegios de la zona, y finalmente tenemos una pequeña colección local, con libros sobre el Líbano (en cualquier lengua) o autores libaneses traducidos al español.
Damos servicio de Difusión Selectiva de la Información y de Obtención de Documentos, además de préstamo, información bibliográfica, préstamo interbibliotecario etc…
La sección con más préstamos es la de audiovisuales, especialmente películas en español imposibles de encontrar o comprar en Líbano y cd’s de música actual española e hispanoamericana.


¿Qué tipo de usuarios tiene el centro? ¿Está abierta al público en general o restringida a investigadores?

Tres tipos básicos: A) libaneses, en su mayoría los alumnos del centro pero también personas que a nivel individual se hacen el carnet anual para poder acceder a nuestros servicios y fondos. B) españoles o hispanoamericanos, expatriados en Líbano, especialmente personal de las embajadas y algunos de los militares españoles de Naciones Unidas, destinados en el sur del Líbano, que dan clases de español a la población local  C) personal del propio I. Cervantes, sobretodo nuestros profesores.


¿Qué sistema de clasificación emplea en su biblioteca?

CDU


¿Participa en algún proyecto cooperativo entre bibliotecas?

Las bibliotecas del Instituto Cervantes forman en sí mismas una red (RBIC) que en muchos aspectos trabaja conjuntamente. Además a nivel de Beirut colaboramos en algunas iniciativas con las bibliotecas de los otros entros culturales (British Institute, Goethe Instituto, Centre Culturel Français e Istituto Italiano de Cultura)


¿Se encuentra accesible el catálogo de la biblioteca en internet? El enlace es…

Nuesto catálogo se encuentra en la dirección:




¿Utiliza las redes sociales como herramienta de trabajo? ¿Cómo?

Sí, he creado y mantengo el Facebook (no sólo de la biblioteca sino del centro), podéis seguirnos buscando la página de: Instituto Cervantes de Beirut
Es la mejor manera de dar a conocer nuestras actividades (aunque también las anunciamos en la página web del centro), lo cierto es que facebook permite mayor interacción de los usuarios, que expresan su opinión e incluso nos proponen a su vez otras actividades o recomendaciones (siempre relacionadas con la lengua española o la cultura española e hispanoamericana).


¿Cuáles son, a su juicio, las principales dificultades en la gestión de una biblioteca especializada?

En este caso la distancia geográfica con España, y el hecho de estar obligados a recibir los materiales por valija diplomática, suponen una espera de varias semanas entre que solicitamos los documentos y los recibimos, con la consiguiente impaciencia de los usuarios, sobre todo de aquellos que quieren estar al día de los últimos éxitos musicales.


Y, ¿qué es lo más gratificante de trabajar en una biblioteca especializada?

Sin duda el trato con los usuarios, el cariño que tienen a la cultura española e hispanoaméricana, el poder hacerles recomedaciones personalizadas de libros, películas o cd’s y descubir que vuelven a solicitarte más consejos porque lo que les sugeriste les ha gustado mucho. Mi objetivo no es tanto enseñarles la lengua (para ello contamos con una muy buena plantilla de profesores) sino hacer que se interesen por España e Hispanoamérica, ya sea a través de la música, el cine, la danza o cualquier otra disciplina.


La/s joyita/s de su biblioteca es…

La Colección Local, porque son libros que posiblemente no tenga ninguna otra biblioteca esañola.
Sin embargo el puntal de nuestra biblioteca es la colección de películas y música, que suponen la mayoría de préstamos anuales.


Recomiéndenos un libro, un disco y una película…

Libro: Bella en las tinieblas, de Manuel de Lope
Disco: Cualquiera de Celia Cruz
Película: Alas de Mariposa, de Juanma Bajo Ulloa



Cien años en compañía

Por la Biblioteca del Museo de Zamora


El pasado viernes en el Museo de Zamora estuvimos de cumpleaños. Ni más ni menos que 100 años ha cumplido, desde que el 21 de enero de 1911 se abrieran al público, por primera vez, las puertas del entonces Museo Provincial de Bellas Artes de Zamora, instalado en la iglesia del hoy desaparecido Convento de las Marinas, que se situaba en la céntrica calle de Santa Clara.

De su establecimiento en el Convento de las Marinas da buena cuenta el catálogo-inventario de Victoriano Velasco - director desde 1938 hasta el 2 de julio de 1969 - quien manifiesta la permanente precariedad en que se ha mantenido el edificio y se queja de la inadecuada presentación de las colecciones.

En dicho catálogo, en su segunda edición de 1968, Velasco dice de la biblioteca que “solamente por el deseo de aspirar a que la tenga, reseñamos a continuación las obras y publicaciones de que dispone el Museo, podidas adquirir hasta el presente con la escasa consignación que para material tiene el mismo asignada, y adicionadas con las recibidas de la Superioridad”.
Y señala, entre otras, obras como Historia del mundo en la Edad Moderna (25 tomos), de la ed. Sopena, Monografía ilustrada de la iglesia de la Magdalena de Zamora, Memorias y Boletines de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Varias publicaciones de la Comisaría Nacional de Excavaciones Arqueológicas



Desde entonces ha pasado mucho tiempo, y parece que el interés por la existencia de una Biblioteca en el Museo ha sido común a todos los directores que han pasado por la institución, puesto que el listado de sus fondos en la actualidad ascienden a más de 9000 títulos de monografías y cerca de 100 títulos de publicaciones periódicas.

Cumplir los 200 no lo veremos, pero espero que el que por entonces ocupe mi lugar pueda hacer esta misma reflexión y vea que los fondos siguieron creciendo tanto.