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lunes, 11 de abril de 2011

Las Crónicas de Núremberg

por La Biblioteca del Archivo

Las Crónicas de Núremberg es un atlas histórico ilustrado que recorre las diferentes etapas de la historia de la humanidad desde sus orígenes hasta 1493, año de su impresión. Está considerada como uno de los mejores incunables, ejemplo de los inicios de la imprenta.

Como era habitual en la época, el libro carecía de portada y de título. Los estudiosos latinos se refieren a él como Liber Chronicarum (El Libro de las Crónicas), ya que son estas las palabras que aparecen en el índice introductorio de la edición latina. En inglés se ha denominado The Nuremberg Chronicle (Las Crónicas de Núremberg), debido a la ciudad en que fue publicado; y en alemán se denominan Die Schedelsche Weltchronik (La historia del Mundo de Schedel), en honor a su autor: Hartmann Schedel.

Hartmann Schedel fue su escritor, la impresión corrió a cargo de Antón Koberger, y las ilustraciones fueron realizadas por Miguel Wohlgemuth, Guillermo Pleydenwurff, ambos prominentes artistas del siglo XV, y un aprendiz de ellos, Albert Durero.


La Crónica fue el recurso más empleado para hacer historia durante la Edad Media. El esquema que presenta se divide en "edades históricas" que comienza con un principio único a partir del cual se registran los demás hechos, pero sin ningún tipo de interpretación pues el objetivo de la crónica es unir en una sola obra el pasado del hombre, o de un país, ensalzando la figura de Dios. Podría decirse que es una especie de "enciclopedia popular", que abarca de forma sucinta todo lo que se consideraba digno de saberse. Cada fecha va acompañada de un acontecimiento, un nombre memorable o un fenómeno extraordinario, y todo ello mezclado con mitos, leyendas y fábulas. Su cronología se basa entre la historia sagrada y los acontecimientos de la historia pagana.

Cabe destacar que cada período, ya sea griego, romano, musulmán o bárbaro, se deriva de la misma fecha histórica y se adecua al esquema bíblico comenzando con el Génesis hasta llegar al Apocalipsis. Las siete edades en que están divididos los acontecimientos son:
       - Primera Edad: del Génesis al diluvio.
       - Segunda Edad: de Noé hasta el nacimiento de Abraham.
       - Tercera Edad: de Abraham al reinado del rey David.
       - Cuarta Edad: de David al destierro de Babilonia.
       - Quinta Edad: de Babilonia al nacimiento de Cristo.
       - Sexta Edad: del nacimiento de Cristo hasta la época actual (año 1490).
       - Séptima Edad: vista del fin del mundo y el Juicio Final.


La Crónica fue publicada en latín y alemán; la edición latina salió fechada el 12 de julio de 1493 y la alemana el 23 de diciembre del mismo año. Se supone que ambas versiones se realizaron de forma simultánea. Está compuesta`por unas 600 páginas, con un formato in-folio (44 x 67 cm.), y ricamente ilustrada con 1804 xilografías. Se estima que se hicieron unas 1.500 copias en latín  y unas 1.000 en alemán, y que las mismas se hallan dispersas por colecciones de todo el mundo.

Podríamos señalar que las ilustraciones de las Crónicas destacan por su sentido estético auxiliado por la palabra; con ello las ilustraciones cumplen un papel pedagógico-moral, siendo ésta una de las particularidades más importantes del libro, ya que moraliza al lector a medida que va narrando un hecho. Esto se percibe a lo largo de todos los grabados, pero se acentúa en la séptima edad, cuando el autor muestra una gran preocupación por el futuro y la suerte reservada al más allá. De ahí que, con cada peste o cataclismo hable sobre el fin del mundo y el retorno del Anticristo, pero, al final, siempre ofrece una esperanza del salvación.

Por todo lo expuesto, nos atrevemos a manifestar que éste es un libro que posee unas características especiales, un espejo que muestra la concepción del mundo pasado, el vivido y el venidero del hombre del siglo XV. Además, esta considerado como la obra maestra de los incunables, por lo que os invitamos a que visitéis nuestra Biblioteca para que lo decubráis vosotros mismos y, posteriormente, disfrutéis de él.

martes, 5 de abril de 2011

El Libro de Caza del Infante Don Juan Manuel

por La Biblioteca del Archivo

Don Juan Manuel (Escalona, 5-5-1282, Córdoba, 13-6-1348), también llamado "el príncipe escritor" por estudiosos de la historia y de la literatura, era de noble cuna, puesto que era nieto de Fernando III y sobrino de Alfonso X "el Sabio"; sin embargo, no le corresponde el título de infante que erróneamente se le atribuye, pues no era hijo del rey. La importancia de su linaje así como la posesión de vasallos y tierras le permitieron desde muy pronto ocupar puestos políticos de relevancia. A partir del año 1329 se centró de lleno en la producción literaria . fue, sin duda, uno de los hombres más cultos de su época, el prosista castellano más importante del siglo XIV y el primero en tener un estilo personal y una conciencia artística, que se manifiesta en el cuidado que puso en conservar toda su obra unida para evitar posibles modificaciones.

De Don Juan Manuel se han conservado ocho obras, sabiéndose, además, que cinco han desaparecido. Cabría señalar que en todas sus obras la función predominante es la función didáctica. En este sentido Don Juan Manuel se considera ante todo un educador: tuvo un gran referente en su tío Alfonso X y, decidido a seguir sus pasos, cultivó una literatura formativa en castellano, lo cual constituía una rareza en aquella época en las que todos los escritores preferían el latín. Don Juan Manuel dirigía su literatura hacia las personas de la nobleza; y, en general, está impulsada por la preocupación sobre la adecuada formación del cuerpo, alma e inteligencia de un perfecto caballero. Una de las actividades que debía dominar este prototipo de caballero es el arte de la caza, y así lo reflejamos en la obra que hoy os vamos a presentar: El Libro de Caza.

La cetrería, o caza con halcones, fue introducida en España por los romanos, pasando a ser durante la Edad Media y Moderna un deporte de reyes y nobles. El Libro de Caza, está considerado como la primera obra en castellano sobre cetrería y destaca por su belleza y calidad literaria. Además, no sólo nos muestra las técnicas utilizadas para adiestar el halcón, o las distintas formas de caza, sino que también nos da numerosos datos sobre la vida cotidiana durante la Baja Edad Media.

El Libro de Caza, después de diversos avatares, fue a parar a la Biblioteca Nacional, donde actualmente se encuentra, incompleto, catalogado con el número manuscrito 6376. Uno de los mayores problemas de esta obra ha sido siempre el de su integridad y las partes que faltan; se cree que está incompleto porque en el prólogo el autor manifiesta que escribirá el arte de cazar venados, sin que figure realmente en el contenido del ejemplar, y además faltan hojas en el capítulo XII.

Por lo tanto, podemos decir que la obra constaba de tres partes: cetrería, geografía cetrera y montería. En cuanto al carácter de la obra, El Infante la divide en teoría y práctica, con especial atención y preferencia sobre la última.

Don Juan Manuel dispone de una manera puntualísima su obra, procurando que haya en ella una máxima facilidad comprensiva. Tenía la misma preocupación por el estilo que por la didáctica, y lo hacía así para que su obra fuera claramente comprendida. De esta forma, estructura El Libro de Caza en cinco secciones:

     I- Informaciones ornitológicas
     II- Informaciones cinegéticas
     III- Régimen higiénico
     IV- Información veterinaria
     V- Información geográfica

Para finalizar podemos señalar que este libro se encuentra entre los más importantes en lo que se refiere a la historia de la caza en España; además sirve de guía para comparar la caza de la época con la de la actualidad, analizando como ha evolucionado, por lo que es un libro interesantísimo para los amantes de este deporte.

martes, 29 de marzo de 2011

Poeticon Astronomicon

por La Biblioteca del Archivo

En la entrada de hoy, quiero presentaros una obra de Cayo Julio Higinio (64 AC.-17 dC.), que fue un importante filósofo y astrólogo hispano-latino. Nacido en Valencia, fue llevado en calidad de esclavo a Roma, donde se convirtió en liberto de Augusto, adquiriendo grandes cualidades intelectuales: tuvo relación con los personajes más notables de la época como Virgilio, Horacio y Ovidio, y llegó a estar al frente de la Bbiotecai Palatina, donde dio clases de filosofía. El estudioso Lasso de la Vega lo considera "el primer bibliotecario español".

Se ocupó de todas las materias que abarcaban el saber de su época: historia, filosofía, literatura, astronomía y astrología, por lo que en la Antigüedad romana, llegó a ser escuchado como un oráculo debido al respeto y admiración que por sus conocimientos poseía.

A Higinio se le atribuye la autoría de dos obras: Fabulae (uno de los manuales de mitología más completos del mundo) y Poeticon Astronomicon (Astronomía Poética), que es el libro del que hoy vamos a hablaros.



Poeticon Astronomicon es considerado como uno de los tratados de astrología y astronomía más completo, difundido y utilizado, con un gran valor científico y una función didáctica que ha llegado hasta nuestros días. La obra está formada por cuatro libros y se basa en fuentes griegas, como el poema astronómico-didáctico Phainomena, de Arato de Soli, en los que se narran la transformación de personajes de relatos mitológicos en constelaciones.

El Poeticon ofrece información sobre cosmografía, y en el texto se describen 47 de las 48 constelaciones de Ptolomeo, así como una recopilación de leyendas sobre catasterismos, y un amplio catálogo de las estrellas que indica las que conforman cada constelación y su posición en la bóveda celeste.



La primera impresión conocida de esta obra puede datarse en el año 1475, pero no se publicó formalmente hasta 1485, por el impresor veneciano Erhardus Ratdolt, de la cual contamos con una reproducción facsímil en nuestro Centro. Para realizar esta impresión, Ratdolt encargó una serie de grabados de madera que representaban las constelaciones, acompañando así los textos de Higinio. Dichos grabados servirían como modelo a los futuros tratados astronómicos que se realizarían posteriormente.

Para finalizar, únicamente señalar que debido a a la importante labor realizada por Cayo Julio Higinio en la redacción de un listado de estrellas, en 1935 se le denominó "Hyginus" a un astroblema lunar, como reconocimiento a su trayectoría.

martes, 22 de marzo de 2011

Las Biblias más bellas

por La Biblioteca del Archivo

El libro que vamos a presentaros hoy es Esplendor y lujo de las biblias iluminadas, editado por la editorial Taschen, el cual llama poderosamente la atención por la calidad y minuciosidad de sus imágenes.

La Biblia puede considerarse el libro del Medievo por excelencia. No es de extrañar, pues, que reyes, nobles y altos miembros del clero y todo aquel que tuviera influencia en la sociedad de la época encargaran su Biblia ilustrada y ornamentada.



La obra en cuestión recoge ejemplos de cada época de la Edad Media y presenta la Biblia como era visualizada en su contexto teológico e histórico. Dada la importancia y belleza de las ilustraciones, los manuscritos se examinan también desde el punto de vista de la historia del arte. En Las biblias más bellas se describe cada manuscrito con detalle y se explora la evolución de la biblia, así como la comprensión medieval de la historia que es inherente a estas versiones del libro sagrado.

Las "Biblias" se presentan en orden cronológico y en ellas se reflejan cómo eran interpretadas por diferentes culturas, de tal manera que se hace un recorrido por diferentes culturas, desde sus orígenes hasta la Reforma, se establecen comparaciones entre el Antiguo y Nuevo Testamento y se contemplan las diferencias entre textos bíblicos judíos u los de la Iglesia oriental. Algunas de las Biblias y manuscritos que aparecen estudiadas en estas obra son: "El Génesis de Viena", "E l Torá, Haftarot", "Megilot", "La Biblia de Tours", "La Biblia de Rado", "Biblia Pauperum", "Tetraevangeliario griego", "Códices del Evangelio árabe y sirio", etc., todos ellas encierran una gran belleza. Además, los autores de la obra, Stephan Füssel y Andreas Fingernagel han tenido el acierto de incluir un glosario de términos para que los no versados en la materia puedan comprender la mejor y deleitarse también con los textos.




Por todo lo expuesto, os invitamos, una vez más, a visitar nuestra Biblioteca en el ánimo de que disfrutéis de la obra aquí mencionada. Finalizaremos nuestro escrito, recurriendo a lo publicado en The Independent acerca de este ejemplar, por considerar que justifica nuestra sugerencia: <<Un recordatorio de un tiempo en que la palabra de Dios inspiraba imágenes de asombrosa luminosidad y enormes niveles de sacrifico físico. Este pequeño tesoro es suficiente para hacer que un pagano se acerque a Dios>>.

martes, 15 de marzo de 2011

Gramática de la Lengua de Nebrija

por La Biblioteca del Archivo

Elio Antonio Nebrija (Lebrija 1444-Alcalá de Henares 1522) fue un humanista, filólogo y latinista español del siglo XV, autor de la primera gramática española (1492) y del primer diccionario español (1495). Comenzó sus estudios a los 15 años en la Universidad de Salamanca, donde se graduó en Retórica y Gramática. Más tarde viajó a Italia y se inscribió en la Universidad de Bolonia, en la que se impregnó del naciente humanismo, que estaba mucho más avanzado que en nuestro país. A su regreso a España, impartió clases en la Universidad de Salamanca, y en ella obtuvo una cátedra de gramática, aunque tuvo algunos problemas con sus compañeros por el carácter poco científico de sus clases. En medio de la lucha, cuando intentaban expulsarlo de la Universidad, Nebrija contó con el apoyo del maestre de la Orden de Alcántara y frecuento Alcalá de Henares, con la tarea de corregir la Biblia Políglota Complutense, en la cual terminó ejerciendo como profesor.

La primera obra de Nebrija es una gramática latina Introductiones Latinae (1481), cuyo título intenta explicar que se trata de un trabajo sencillo, escolar, y con la intención de introducir al lector al latín. Esta gramática se dividía en dos partes: la antología, que trataba sobre morfología, y otra parte, que versaba sobre problemas  de sintaxis, ortografía, dicción y un léxico que no era muy extenso. Este mismo texto le sirvió de idea para su Gramática de la Lengua Castellana (1492) que escribió animado por la Reina Isabel la Católica.



Nebrija pensaba que la gramática era la base de toda ciencia, y la dividía en distintas disciplinas lingüísticas: ortografía, prosodia, etimología y sintaxis. Consideraba al latín como lengua superior a las otras, lo que hace que su gramática conserve ciertas afinidades con la latina. Intuyó, además, el origen de la lengua castellana a partir de un latín corrompido traído por los godos e influido por otras lenguas.

La gran novedad de esta obra residía en que antes nunca se había escrito una gramática en lengua vernácula, ya que para los hombres de la edad Media, sólo el latín y el griego eran merecedoras de estudio y análisis, mientras que las "lenguas vulgares" se regían por el gusto de los hablantes, sin necesidad de que fueran estudiadas y establecidas sus reglas. Entre otras observaciones, Nebrija resalta el valor de las preposiciones en el sistema castellano, reconoce la importancia del artículo en la gramática castellana, y las diversas funciones sintácticas que cumple el pronombre "se", inexisistente en latín.

La gramática de la que venimos hablando comprende 68 folios, aproximadamente, unas 168 páginas impresas. Los cuatro primeros capítulos tratan, en orden ascendente, de la lengua, es decir, empiezan por los elementos más pequeños, los sonidos y la manera de escribirlos "la ortographia", sigue el libro segundo, que se ocupa "dela prosodia silaba", continúa el tercero "que es dela etimologia dicción", y en el cuarto "que es de sintaxi et orden delas partes dela oracion". A este procedimiento lo denomina Nebrija el "orden natural dela grammatica". Se dirige exclusivamente a los "estudiantes nativos", es decir, a los que han aprendido el castellano como lengua materna. A estos cuatro capítulos sigue otro, redactado poco antes de la vuelta de Cristóbal Colón de su viaje al Nuevo Mundo, titulado como sigue "delas introduciones de la lengua castellana para los que de estraña lengua querrán aprender".

No es casualidad suponer que Nebrija, al escribir su Gramática, también estuviera influenciado por razones políticas, ya que opinaba que era preciso fijar la lengua, puesto que la misma iba a a ser "la compañera del Imperio" que nacería tras la Reconquista de Granada, la expulsión de los judíos y la llegada de Colón al Nuevo mundo. Todas estas consideraciones aparecen explicadas en el prólogo de la Gramática, que está dedicada a la Reina Isabel.

Todo lo aquí expuesto hizo que su obra tuviera una gran influencia en el mundo universitario españo y europeo, siendo uno de los ejemplares más importantes del humanismo español. Para finalizar, cabe señalar que Elio Antonio de Nebrija puede ser considerado un adelantado a su tiempo, y ello es así debido al hecho de que intuyera que esta lengua nacida en el Norte de España iba a convertirse en el segundo idioma más hablado del planeta, como ocurre actualmente con el castellano.

martes, 1 de marzo de 2011

Las Leyes de Burgos

Las Leyes de Burgos fueron una de las primeras que se dictaminaron en la Monarquía Hispánica para su aplicación en América, y de esta forma poder organizar lo que sería la conquista de la misma. Se trata de una serie de ordenanzas (35 concretamente) dictadas en la ciudad de burgos el 27 de enero de 1512; estas ordenanzas fueron promulgadas para el gobierno con mayor justicia de los "naturales, indios o indígenas". Su implementación se debió a los problemas jurídicos que se habían planteado por la conquista y colonización del nuevo mundo, donde el derecho común castellano no podía aplicarse.

El origen de estas Leyes hay que buscarlo en un sermón dado por el dominico Fray Antón de Montesinos en Santo domingo; en él denuncia la situación en la que se encuentran los indios y acusa a los colonos españoles de maltratarlos, por lo que les niega la confesión. Cuando estos sucesos llegaron a Castilla, se consideró que la categoría de los mismos podrían deslegitimar la conquista y colonización de estas tierras, ya que esta legitimación se basaba en las bulas papales de Alejandro VI, y en ellas era imprencisdible la cristianización de los nativos y, evidentemente, maltratando no se cristianizaba. Así que el rey, Fernando el Católico, convoca a teólogos y juristas a una junta, denominada "Junta de Burgos" que dio como resultado las llamadas Leyes de Burgos de 1512.

Estas Leyes constituyeron dos hechos muy importantes en sí mismos:

    1- Es el primer texto normativo de carácter general sobre el tratamiento de los indios en la América recién descubierta.
    2- Fue el embrión de una nueva teoría teológica, jurídica y social que determinó el reconocimiento de los Derechos Humanos.

La denominación original de estas Leyes fue "ordenanzas reales para el buen regimiento y tratamiento de los indios". En ellas se regularon el régimen de los indios, sus condiciones de vida y trabajo, sus derechos, los límites a su utilización como mano de obra, etc., y lo más importante, se reconoce por primera vez su condición de hombre libre poseedor de derechos humanos básicos como la propiedad y la libertad.

Algunas de las conclusiones a las que llegó la Junta son:

    1- Los indios son libres y deben ser tratados como tales, según ordenan los Reyes.
    2- Los Reyes Católicos son los señores de los indios por su compromiso evangelizador.
    3- Los indios han de ser instruidos en la fe, como mandan las bulas pontificias.
    4- Se puede obligar a los indios a trabajar, siempre que el trabajo fuese tolerable y el salario justo, aunque se podía pagar en especie y no en dinero.
    5- Se justifica la guerra, si los indios se niegan a ser evangelizados.

La apliación de las Leyes debía comenzar por la Isla de LA Española y proseguir por Puerto Rico y Jamaica. En ellas se autoriza la práctica de los repartimientos en encomiendas de indios por parte de los colonizadores, las cuales debían tener un mínimo de 40 y un máximo de 150 personas. Se prohibió a los encomendadores la aplicación de castigo a los indios. Se condenó la bigamia, y se ordenó las asistencia de los indios a la iglesia para dar catequesis, y también les obligaron a construir sus casas junto a las de los españoles.

Ahora bien, las aplicación de estas leyes fue más bien limitada, debido al poder de los encomendadores y a la lejanía del poder central, pues ambas circunstancias no ayudaron a que su cumplimiento fuese efectivo, por lo que las protestas de los dominicos continuaron y consiguieron la aprobación de las Leyes de Valladolid (1513), en las que se reflejan algunas mejoras referentes a las mujeres y niños indios.

martes, 15 de febrero de 2011

Libro de guisados, manjares y potajes

por La Biblioteca del Archivo

El autor de este Libro de cozina fue Maese Ruperto Nola, cocinero mayor del rey Fernando I de Nápoles. Escrito originalmente en 1477, es conocido como el Llibre del Coch. La primera impresión que se tiene en la actualidad data del año 1520, en catalán y se imprimió en Barcelona, mientras que en castellano se imprimió por primera vez en 1529, en Toledo, por petición expresa del rey Carlos V.

El libro está compuesto por más de doscientos capítulos, la mayor parte de los cuales corresponde a recetas. La particularidad de este manual de gastronomía no se limita sólo a dar recetas de cocina sino que comienza con varios capítulos dedicados, por ejemplo, a como trinchar carne en la sala delante de los señores, servir la mesa para distintos tipos de personas, cómo hacer de mayordomo, de jefe se sala, etc. El último capítulo es un índice de contenidos.



El libro que nos ocupa, incluye sobre todo recetas de la cocina catalana de la época, la mayoría extraídas del Libre de Sent Soví (recetario de cocina medieval, escrito en catalán), pero, a diferencia de éste, añade recetas de otras gastronomías, como la italiana, francesa, occitana y árabes. En ninguno de los dos aparecen recetas castellanas.

Los productos que aparecen en él son muy variadas, algunos tomados de la Roma antigua y otros aportados por la cultura árabe y judía; por ejemplo, el azúcar, la canela, el arroz, el azafrán, la berenjena, la alcachofa, etc. Asimismo, se aprecian influencias árabes en las técnicas de realización de las recetas: la cocción en chimenea, el uso del triturado de almendras y pan con el mortero para ligar las salsas, escabechado de pescados, entre otras. Una de las recetas árabes que figuran es la "alburnia", podría ser el actual pan de higos, pero con un añadido muy típico de los países árabes: el agua de rosas. Además también se incluyen dos recetas tituladas a la "morisca", y alguna más en la que se especifica que son formas de cocinar extranjeras: "la bonna salsa francesa", "sopes a la lombarda", "torta de xinxanneles a la veneciana". También ofrece innovaciones el Libro de Nola, y en este sentido, destacamos la utilización de la leche de oveja, además de la de cabra en alguna receta, como alternativa a la de almendra. Hay prescripciones de platos para cuaresma que no contiene productos de origen animal y que suelen ser a base de pescados; las personas enfermas tampoco son olvidadas en este recetario y se incluyen recetas para personas convalecientes.

Como dato anecdótico, podemos señalar que las setas no aparecen en ningún plato de los aquí expuestos, a pesar de ser éstas un ingrediente muy apreciado en la cocina catalana, lo que podría explicarse como prevención a posibles envenenamientos. Asimismo, y para terminar, nos referimos a una receta cuya materia prima es el gato. Su fórmula para cocinarlo es el asado, y el resultado era excelente, si nos atenemos a las propias palabras del autor: "se puede comer de él, por se muy buen vianda".

lunes, 14 de febrero de 2011

La Guerra Civil en Zamora



por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos







Esta semana os quiero presentar otro de los catálogos fotográficos editados por el Instituto de Estudios Zamoranos con motivo del Congreso sobre la Guerra Civil en Zamora celebrado en el año 2006.
La Guerra civil en Zamora : imágenes de la vida cotidiana en una ciudad de la retaguardia” es el catálogo de la exposición que tuvo lugar en Zamora del 20 de diciembre de 2006 al 14 de enero de 2007.


En este catálogo se muestra la historia gráfica de la guerra civil en Zamora, la historia del triunfo de los sublevados, ya que en esta exposición solamente se contó con los testimonios gráficos de una de las dos Españas enfrentadas.
Zamora siempre estuvo alejada de los frentes de combate, aunque no por ello fue la guerra aquí menos dura, ya que además del hambre y las privaciones, la represión de los primeros meses fue terrible.
La conservadora sociedad zamorana no tardó en aceptar el cambio. Se impuso el ideal falangista, así, eran comunes los actos patrióticos exaltando las victorias de las fuerzas nacionales, que rendían culto a los caídos y al caudillo.

Como decíamos la semana pasada la imagen da fé de los sucesos más relevantes, ya sean políticos, sociales o culturales, poniendo rostro a sus protagonistas y situándonos en la primera línea de la historia, y ello se demuestra en estas fotografías, que son la crónica gráfica de aquellos tres largos y difíciles años, que nos hacen imaginar al ojear este catálogo los duros momentos vividos durante esa epoca.

No es muy abundante la bibliografía sobre la guerra civil en nuestra provincia, pero ya sabeis que  lo que hay está a vuestra disposición en nuestra biblioteca.

martes, 8 de febrero de 2011

El Atlas de Lázaro Luis

por la Biblioteca del Archivo

Hoy, desde nuestra Biblioteca, queremos presentaros El Atlas de Lázaro Luis, dibujado en el año 1563, y considerado uno de los documentos cartográficos más importantes del siglo XVI.


 

La autoría está señalada en una de las hojas, mediante dichos que se ven por debajo de un dibujo de Nuestra Señora con el niño en brazos: "LAZARO LUIS, fes este liuro de todo ho Vniuerço efoi na era de mil quintetos he seseta he tres anos". De la vida del cartógrafo se puede afirmar que nada se sabe. El estudioso Armando Cortesão, que ha analizado minuciosamnete su obra, aventura su posible nacimiento en la India, debido al detalle con el traza las costas del sureste asiático. Afirma que el estudio de las cartas náuticas, dibujos y frases, desvela datos de su personalidad cultísima y erudita. Cortesão también lanza la hipótesis de que un tal Francisco Luis era hijo suyo y que éste en 1591 obtuvo, por diploma regio, autorización para hacer cartas de navegación y elaboración de instrumentos para esta práctica marítima. Estos posibles datos familiares nunca han podido ser demostrados y la relación sugerida es mera hipótesis.


El Atlas está constituido por diez hojas de pergamino cuyas medidas son: 61,3 x43,2 centímetros. En este códice está representado el contenido del Atlas por Continentes (Europa, Asia, África y América). Se puede decir que en el Atlas de Lázaro Luis está representada la silueta costera de todo el espacio litoral conocido hasta el momento. Se podría tomar como un Atlas "parlante", un libro didáctico pedagógico a través de la imagen, y un buen ejemplo de ello son las ilustraciones con las que ha dado vida a sus mapas: meticulos dibujos de figuras de hombres y mujeres (una caravana que atraviesa el desierto del Sáhara descansando en un Oasis); la flora (vegetación ecuatorial de las latitudes amazónicas); los asentamientos humanos (aldeas indígenas en América); fortalezas (en las áreas de paso entre Oriente Próximo y Occidente); además de grandes ciudades como Alejandría, lugares santos del tipo de Jerusalén y La Meca, así como elementos heráldicos (banderas y coronas sobre los respectivos territorios).

Este Atlas está incluido desde hace tiempo entre las joyas bibliográficas de la Academia de Ciencias de Lisboa; debido a su extrordinaria belleza la editorial Boreal ha realizado una edición facsímil del mismo. De esta edición tenemos un ejemplar en la Biblioteca del Archivo, por lo que os invitamos a que lo contempléis, pues merece la pena disfrutar de cada una de sus páginas y de todos los pequeños detalles que este ejemplar encierra.

                                                                                                                        

lunes, 7 de febrero de 2011

La obra de Ángel Quintas

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos




La semana pasada mi compañera de la Fundación, Cristina, hacía referencia a la fotografía y su importancia como documento transmisor de información.
Aprovechando su entrada os quiero hablar de un catálogo del conocido fotógrafo Ángel Quintas que el IEZ editó en colaboración con otras instituciones.
El libro recoge una selección de 137 imágenes realizadas casi todas entre los años cincuenta y sesenta, y pretende ser un homenaje al autor al tiempo que nos permite descubrir la obra de este gran fotógrafo en una época en que la fotografía no tenía ningún tipo de reconocimiento.


Este libro y su exposición celebran el regreso de la obra de Quintas a su tierra. Después del fallecimiento del autor, que residía en el País Vasco, la familia  decidió que los más de seis mil negativos que componen su obra se depositaran en la Filmoteca de Castilla y León, dado el interés documental, histórico y artístico  que reviste el enriquecer sus fondos de conservación y consulta con un conjunto tan relevante de originales estrechamente vinculados a Zamora y su provincia.
Una vez más debemos agradecer por su generosidad a la familia, ya que al donar su obra contribuyen al mejor conocimiento y difusión del trabajo creativo de Ángel Quintas y a nosotros lectores, nos permite poder libremente contemplarla y estudiarla.

martes, 1 de febrero de 2011

Libro de las Maravillas del Mundo

por La Biblioteca del Archivo

Este libro de viajes y noticias exóticas fue escrito, según parece, por Juan de Mandeville (¿-1372), originario de Lieja. Considerado un viajero infatigable y perspicaz explorador, Mandeville afirmaba ser un caballero inglés. El título de la obra lo toma prestado del famoso Libro de las Maravillas de Marco Polo.

En el mismo narra con ameneidad e interés su "viaje imaginario", realizado a lo largo de 34 años (desde 1322 hasta 1356) por Egipto y diferentes partes de Asia y China. Afirma que fue un mercenario del sultán, que viajó a Palestina, Egipto y que siguió la ruta de la seda. El viaje de Mandeville combina la peregrinación con la adición de la materia fabulosa. De hecho, el libro tiene dos partes claramente diferenciadas, cada una con su correspondiente proemio:

  1. La primera es una guía a Tierra Santa (itinerarios y comentarios sobre el Islam y el Corán).
  2. La segunda podríamos definirla como un "Libro de las Maravillas de Asia" (India, China y Las Islas del Océano Índico, más un breve repaso por el Noreste de África, Libia y Etiopía).

La simetría en cada una de las partes va aún más allá: en la primera se apela a la autoridad divina, al calificar la Tierra Santa como tierra "que nos fue prometida"; en la segunda parte se recurre a la autoridad erudita en relación con las maravillas de Asia: "hallélo escrito por diversos doctores dignos de fe y creer, que dizzen que hay hombres monstruosos de tales formas como el presente libro hallaréys". Algunas de las obras y doctores a los que hace referencia son: Plinio (Historia Natural), San Isidoro (Las Etimologías), y compilaciones de obras de viajeros dominicos y franciscanos tales como Guillermo de Trípoli, Guillermo de Boldensele y La Leyenda áurea de Jacobo de la Vorágine.

A pesar de que se esgrimían ciertas dudas acerca de la autoría de Mandeville, los materiales citados permiten conjeturar que el autor debió estudiar en las universidades europeas y que asimismo debió manejar fuentes que sólo podrían encontrarse en una biblioteca eclesiástica, fuera dominicana o franciscana. Desde el punto de vista literario, el principal valor de Mandeville es haber conseguido unir y entrelazar noticias de viajeros medievales, por lo que resultó ser un libro de maravillas para entretenimiento de los lectores, además de ilustrativo. El estilo es conciso, de frases cortas, con significado coloquial más par ser escuchado que leído. Se mezcla con habilidad el dato cotidiano con lo fantástico, para darle así verosimilitud, y hacerlo más atractivo para el receptor.

En cuanto a la difusión y transmisión de la obra, una de las de mayor repercusión en Europa, los más de trescientos manuscritos que se conservan confirman su éxito durante el Medievo en el continente europeo. El único manuscrito español es la versión aragonesa, conservada en la Biblioteca del Real Monasterio del Escorial; fue introducida en España el año 1360, a petición de Juan I de Aragón, de quien se dice que pudo ver en ella una orientación para las pretensiones de la Corona aragonesa sobre el Mediterráneo.

lunes, 31 de enero de 2011

Beneficencia en Zamora

por la biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo"



Una de las ilustraciones de mi entrada de la semana pasada me ha dado pié a escribir sobre el tema del que os hablo hoy y que a mí personalmente por lo que me toca me interesa. Concretamente es la fotografía de la Antigua Casa Hospicio de Zamora, actual Parador de Turismo.
El Instituto de Estudios Zamoranos ha abordado en varias de sus publicaciones el tema de la beneficencia en nuestra ciudad.
La primera publicación de la os quiero hablar es un estudio de María Isabel Galicia Pinto, La Real Casa Hospicio de Zamora : asistencia social a marginados”, la cual recoge la historia del Hospicio, nacido en 1798 para la atención de niños expósitos y huérfanos de Zamora y su provincia. Instalado en el Palacio de los Condes de Alba y Aliste por el corregidor Juan Romualdo Ximénez, sustituye a la antigua Sala Obscura del Hospital de Sotelo, centro de maternidad para mujeres solteras, y nace con el fin de atajar los efectos más inmediatos de la pobreza, enfermedad, marginación…

Otra de las publicaciones es la obra de Carmen Fernández Vasallo "Auxilio Social : protección a la infancia y maternidad en la ciudad de Zamora (1940-1950).




Zamora era una de las ciudades con más alta tasa de mortalidad infantil y por este motivo fue una de las primeras escogidas por la institución Auxilio Social para llevar a cabo su obra de protección a la madre y al niño.
Auxilio Social nace en Valladolid y se caracteriza por su lucha contra la mortalidad de los niños, a través de su obra de protección a la madre y al niño, creando instituciones materno-infantiles específicas. En Zamora se creó el Comedor de madres Gestantes y Lactantes, el Jardín Maternal y el Centro de Alimentación Infantil (CAI), y a raíz de aquí desciende la mortalidad en los pequeños.

También María Guadalupe Murillo Pérez con su "Pobreza y Beneficencia en Zamora : los Hospitales de Sotelo y La Encarnación (1834-1874)", da a conocer la organización y forma asistencial de estos dos centros zamoranos durante esa época.

Si os interesa el tema ya sabeis que teneis la biblioteca del IEZ a vuestra disposición donde encontrareis más bibliografía sobre el tema.



martes, 25 de enero de 2011

El Tratado de Tordesillas

por La Biblioteca del Archivo

Para entender el contexto en el que se inserta la firma del Tratado de Tordesillas hay que retroceder hasta el año 1453, cuando el Imperio Otomano conquistó Constantinopla, capital del Imperio Romano en Oriente. El máximo perjudicado por este revés fue el comercio marítimo de larga distancia, como por ejemplo, la ruta de las especias que pasaba por todo el Imperio Bizantino. Por ello, los reinos europeos buscaron rutas alternativas que paliasen esta caída comercial con Oriente.

Los navíos lusos fueron los primeros que remontaron la costa atlántica, y conquistaron las Islas Azores. Rápidamente el reino de Castilla, cuya expansión chocaba con la portuguesa, se puso en guardia y entre ambos reinos surgió una rivalidad, que se trasladaría desde el mar a tierra firme; pues surge entre ellos un conflicto sucesorio por el trono castellano tras la muerte de Enrique IV: Isabel La Católica y Juana La Beltraneja aspiran a ser las sucesoras. El marido de La Beltraneja,, Alfonso V, rey de Portugal, invadió Castilla con el objetivo de reclamara para sí y para su esposa el trono castellano. Este intento de anexión terminó con las derrotas portuguesas en las batallas de Toro (1496) y la de La Albuela (1479), situación que provocó la firma del Tratado de Alcaçovas (1479).

Con dicho tratado se pone fin a la guerra de sucesión, surgida tras la muerte de Enrique IV por el trono castellano, y se reparten los derechos de navegación y conquista del Océano Atlántico: el reino de Castillas, así como las Islas Canarias, serían para los Reyes Católicos, mientras que Madeira, Poro Santo, las Azores y las Islas de Cabo Verde, junto al derecho de conquista del reino de Fez y el derecho de navegación al sur del paralelo de las Canarias serían para Portugal.

Los problemas surgen de nuevo entre los dos reinos al desembarcar Cristóbal Colón en Lisboa, triunfante tras su primer viaje, y ser recibido por el rey Juan II de Portugal en Valparaíso (9-3-1493). Este le advierte de que las tierras que acaba de descubrir pertenecían a Portugal si se hallaban al sur del paralelo de las Canarias, según lo estipulado en el Tratado de Alcoçavas. Los Reyes Católicos, por su parte, se manifestaron en contra totalmente, aduciendo que la navegación se había efectuado siempre al oeste.

Fue suficiente para que ambas Coronas entratan en un nuevo conflicto; para intentar solucionarlo los Reyes Católicos recurrieron al veredicto papal (la arraigada tradición teocrática de los pontífices romanos imponía la aceptación de su arbitraje en el mundo cristiano en asuntos territoriales). Este intento se concreta en la promulgación por el Papa Alejandro VI de tres bulas en 1493: la "I Inter Caeteras" se establece que todas las tierras descubiertas por Colón y las que posteriormente se descubran serán para Castilla; en la "II Inter Caeteras" se modifica el sentido de la primera y se fija una línea a 100 leguas ala oeste de las Azores y Cabo Verde que define el dominio marítimo y terrestre de Castilla; en la "III Eximiae devociones" no se menciona en absoluto las segunda y se ratifica lo señalado en la primera, ampliando los dominios asignados a los castellanos, y además se decreta la excomunión  para todos aquellos que osasen a viajar a las Indias sin autorización de los Reyes Católicos.




Las prerrogativas derivadas de las bulas Alejandrinas no satisfacieron a Juan II de Portugal, pues el Nuevo Mundo quedaba en su práctica totalidad para los reyes castellanos. Pero ninguno de los dos reinos deseaba iniciar una nueva guerra y, además el Papa Alejandro fue amenazado por Carlos VII de Francia lo que motivó una larga serie de contactos y negociaciones que se materializaron en 1494, en la villa de Tordesillas, se firmaba entre Castilla y Portugal el tratado que, por medio de una "raya" trazada de polo a polo, 370 leguas al oeste de las Islas de Cabo Verde, el hemisferio oriental se adjudicaría a la Corona de Portugal y el hemisferio occidental a la Corona de Castilla.

Sin duda, este Tratado constituye una de las claves de la Historia Universal por cuanto determina la configuración actual de América del Sur. Su extraordinaria importancia ha dado lugar a que haya pasado a un plano secundario otro pacto firmado también en Tordesillas y en el mismo día`por lusos y castellanos, en el cual se dividieron asimismo el Reino norteafricano de Fez con miras a futuras conquistas, y regularon los derechos de pesca y navegación por la costa africana desde Cabo Bojador hasta Guinea.

Si estás interesado en obtener más información, en nuestra Biblioteca disponemos de amplia bibliografía sobres el tema: Tratado de Tordesillas, recoge una reproducción facsímil de ambos Tratados, con un estudio sobre los mismos (de donde he extraído la información para este texto) ; El arte en la época del Tratado de Tordesillas; La paz y la guerra en la época del Tratado de Tordesillas.

martes, 18 de enero de 2011

Imago Mundi

por La Biblioteca del Archivo

Cristóbal Colón, después del segundo viaje a las Indias, se vio obligado a defenderse del escepticismo que rodeaba su reciente descubrimiento. Para ello, y para reafirmarse en sus teorías, hizo acopio de ejemplares de las más reconocidas enciclopedias, tratados geográficos y libros de viajes. Se nutrió de las lecturas de las obras de Marco Polo, Eneas Silvio Piccolomini (Pío II), Historia Natural de Plinio el Viejo y Las Vidas de Plutarco. Pero sin duda alguna, la obra que más influencia ejerció en Colón fue La Imago Mundi de Pedro D´Ailly. Todos estos ejemplares presentan múltiples anotaciones al margen del mismo Almirante y de su hijo Hernando.

La Imago Mundi o Tractatus de Imagine Mundi (1410), debe su autoría al Cardenal Pedro D´Ailly, geógrafo y teólogo francés, que nació en Compiègne en 1350; fue Obispo de Cambray y más tarde lo nombraron Cardenal en 1412. Durante algunos años fue confesor del rey Carlos VI. Su obra está compuesta por veintiún tratados, de los que se puede decir que dieciséis fueron escritos por el propio D´Ailly, y los cinco restantes por su discípulo Pierre Gerson, canciller de París. En todos ellos se tratan las mismas disciplinas: la astronomía, la cosmografía, el conocimiento del mundo, etc. Las bases teóricas y científicas del autor radican en la demostración de la forma esferoidal de la tierra así como en la unidad del océano; cabe destacar que en dicha obra figuran múltiples referencias a las teorías geográficas y cosmográficas de Ptolomeo.



Con motivo de la conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América, la editorial Testimonio ha creado la colección "Tabula Americae", dedicada a difundir en reproducciones facsímiles los manuscritos y documentos relativos al descubrimiento de Nuevo Mundo y las culturas precolombinas. Una de las obras publicadas es un ejemplar de Imago Mundi, impresa en Lovaina por Juan de Westfalia en 1483 y conservada en la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla. Todo el libro, como se ha dicho previamente, está salpicado de numerosas apostillas, 898 concretamente.

Llama la atención que los márgenes del capítulo referente a las Indias (léase Asia) están verdaderamente cubiertos de notas. Son abundantes las descripciones que figuran en su contenido: piedras y materiales preciosos, seres fantásticos e imaginarios, etc. Las menciones a las islas repletas de perlas están subrayadas también, lo que evidencia la fascinación que todo ello ejercía sobre Cristóbal Colón, que aparece como hipnotizado ante territorios tan bellos y tan generosamente dotados de grandes riquezas.

martes, 11 de enero de 2011

El Libro del Juego de las Suertes

por La Biblioteca del Archivo

Desde siempre el hombre se ha interrogado sobre su propio futuro, y por ello esta obra responde a cuestiones vitales como las que exponemos a continuación: "Si la vida será dichosa, o no", Si la muger es buena, o no", "Si le vencerá una guerra", etc. Para descifrar estas incógnitas, el poeta italiano Lorenzo Spirito o Gualteri (1462-1496), natural de Perugia, ideó y escribió de su puño y letra El Libro del Juego de las Suertes, un juego de sociedad, concluido por su autor en 1482. El objetivo del mismo era que sirviera de diversión a una noble familia de su ciudad natal. El manuscrito, conservado en la Biblioteca Nazionale Marciana de Venecia, fue acogido con especial agrado, y en poco tiempo contó con multitud de ediciones impresas tanto en Italia como en Francia.



El juego consiste en adivinar las respuestas a una serie de preguntas fundamentales sobre la vida, y se propone servir, entre otras mil posibilidades, en la lucha contra la ociosidad. Se advierte de ello en el prólogo y se adelanta al lector que las respuestas son puras burlas o disparates. La mecánica del juego se estructura sobre la base de veinte preguntas o "razones" (del tipo a las señaladas al comienzo del texto), y a partir de una pregunta se recorren cinco etapas o secciones: la rueda de la fortuna, reyes, símbolos astrológicos, esferas celestes y profetas. Las llaves para abrir las puertas de estas sucesivas cámaras serán los números de los dados que pueden ser sustituidos por números de la baraja. La respuesta se encontrará en un juego de predicciones en la sección de los "profetas". La ingeniosa invención de esta obra reside en haber introducido entre la pregunta y la respuesta una serie de pasos que retrasan su conocimiento y que lo convierten en un auténtico pasatiempo.

Cabe señalar la importancia de las ilustraciones, que son elementos esenciales de este tipo de libros; concretamente, las de El Libro del Juego de las Suertes fueron realizadas por pintores pertenecientes al círculo de Pietro Perugio y del joven Rafael.

La primera edición que aparece en España del libro que nos ocupa fue publicada por el impresor valenciano Jorge Costilla en 1515 (de esta edición, la Biblioteca del Archivo posee un ejemplar facsímil). A pesar de que la intención del autor simplemente es la de proporcionar un divertimento para el tiempo de ocio, según sus propias palabras "dar a la gente alguna breve recreación...", El Libro del Juego de las Suertes  quedó inscrito dentro del Índice de la Inquisición Española de Libros Prohibidos, de 1559.

La obra de Spirito, además de su inconmensurable valor bibliográfico, todavía hoy, nos exhorta a distraernos de forma lúdica, de tal manera que nos anima a adentranos en los dominios de la ficción, lo que nos va a permitir resolver nuestras dudas, aunque sea por medio de la ilusión momentánea.

viernes, 17 de diciembre de 2010

"Hecho en Zamora por Centenera"

por La Biblioteca del Archivo

En el colofón de una edición de "Vita Christi fecha por coplas" de Fray Íñigo de Mendoza, con fecha de 25 de enero de 1482, encontramos por primera vez un impresor en Zamora, cuyo nombre es Antón (o Antonio) de Centenera.

Su actividad se ha cerrado tradicionalmente en torno a 1492 o 1493, período del que conocemos un total de 17 ediciones, entre las cuales cabe señalar: "Regimiento de príncipes" de Gómez Manrique; "Proverbios" de Séneca; y "Los doce trabajos de Hércules", destacándose esta última por sus grabados. La última edición con data plena declarada es de 22 de mayo de 1490, que figura en el colofón del "Libro de los Evangelios, moralizados, desde Adviento hasta la Dominica de las Pasión" de Juan López. La industria impresora de la ciudad pronto se ve en dificultades y Centenera se dedica principalmente a la impresión de formularios, hasta el punto que su huella despaparce, si bien se cree que falleció ya entrado el Siglo XVI, pues al menos de entonces data el inventario de los bienes de su viuda (29 de diciembre de 1539).

Antón de Centenara está considerado el primer impresor de Zamora, y a la vez el más característicos de los impresores españoles, alejado de influencias extranjeras. El rasgo siempre destacado de su producción, compuesta en su práctica totalidad en castellano, es precisamente su "castellanismo" tanto en el material tipográfico como en el xilográfico.



En nuestra Biblioteca contamos con una reproducción facsímil de Los doce trabajos de Hércules. La edición príncipe de este célebre trabajo de Villena, sale de los talleres de Centenera el 15 de enero de 1483. La obra en cuestión fue primeramente redactada en catalán y traducida por el propio autor. De Villena nos ofrece una creación de carácter simbólico, utilizando la mitología para fijar preceptos morales. Sus grabados fueron realizados por un artista desconocido, utilizando el procedimiento del cribado o cribé sobre metal-quizás estaño-, cuando lo normal eran los grabados xilográficos, sobre madera.
                  

jueves, 16 de diciembre de 2010

Villancicos Zamoranos

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo"







Un villancico es una composición musical, y la forma poética asociada, tradicional de España, Latinoamérica y Portugal. Estas piezas fueron populares entre los siglos XV y XVIII.

Los villancicos eran originariamente canciones profanas con estribillos, de orígenes populares y armonizados a varias voces. Posteriormente comenzaron a cantarse en las iglesias, ya que se promueve como medida evangelizadora el uso de música en lengua vernácula en los oficios religiosos, especialmente durante las fiestas de navidad y Corpus Christi.
Los principales cantorales que se conservan son el Cancionero del Duque de Calabria o de Upsala, el Cancionero de Medinaceli y las Canciones y Villanescas espirituales de Francisco Guerrero.

La constancia de la interpretación de villancicos en Zamora se remonta a la segunda mitad del siglo XVI, aunque los más antiguos conservados, pertenecen a Juan García de Salazar, el maestro de capilla que cerraría el siglo XVII en la catedral.
En 1756 se prohíben los villancicos en los actos religiosos, lo que lleva al declive de la antigua forma de villancico, y el término pasa a denominar desde entonces simplemente un género de canción cuya letra hace referencia a la navidad y que se canta tradicionalmente en estas fechas.

Las fiestas navideñas han inspirado algunas de las más bellas páginas del cancionero popular, buena prueba de ello es el Cancionero de Folklore Zamorano, recopilado por Miguel Manzano.
De aquí extraigo el siguiente villancico cantado en la localidad zamorana de Videmala.



La noche de navidad
noche de gran alegría
saliéndome a pasear
por ver la noche que hacía,
me encontré con dos zagalas,
les pregunté dónde iban,
me dijeron que callara,
que ellas dos me lo dirían.
Que iban a ver a una imagen
que estaba recién parida:
parió un niño blanco y tierno
que el mismo Dios parecía.
La dama que albricia al niño
de oro tiene el caracol,
la dama que lo albriciaba
le cantaba esta canción:
¿Para qué nacisteis, niño,
para que nacisteis, Dios?
Para ser crucificado
la noche de la Pasión



viernes, 10 de diciembre de 2010

El Mapa de España de Enrique Cock

por La Biblioteca del Archivo

En 1581 veía la luz un mapa de España en la entonces cosmopolita ciudad de Salamanca. Este mapa fue el primero que se imprimió de nuestro país, y lo realizó el grabador flamenco Georgius Flemalia. De él sólo se conoce esta obra de la que perviven dos ejemplares, y uno de ellos se encuentra en la Biblioteca Nacional de España.

La imagen que se tenía en España en el S XVI provenía de los Países Bajos o Italia, un producto comercial importado, que llegaba a las librerías de las ciudades universitarias tales como Salamanca o Alcalá de Henares. Se dice que el mapa en cuestión paso inadvertido en el momento en el que apareció, sin embargo, el estudio que lo acompaña indica que centenares de copias fueron estampadas, y que las mismas gozaron de una gran difusión, no sólo en España sino también en la emergente Europa de la décimo sexta centuria


Al poco tiempo de su impresión y en el siglo siguiente fueron muy abundantes las referencias tanto al mapa como a su autor: el hispano-holandés Enrique Cock, cuyo prestigio ha ido creciendo a través de su obra, a pesar de que no logró verla impresa en vida, en su totalidad, sino una mínima parte. En su haber cuenta con otras composiciones tanto literarias como históricas o geográficas.

La importancia del mapa y su historia justifican, según los investigadores del ramo, la nueva edición después de cinco años de la primera, corregida y aumentada por José María Sanz Hermida con nuevos datos, aparecidos en el lustro citado.

El trabajo de Cock está considerado una obra singular dentro del mundo cartográfico, debido a que ofrece la imagen de la Península Ibérica a lo largo del tiempo. A lo expuesto, hemos de añadir la importancia que el cartógrafo y editor holandés, Jodocus Hondius, les atribuye a los mapas en general, ya que los valora como instrumentos de reivindicación territorial y de poder, con lo que el mapa, que es objeto de nuestro texto, se engrandece y amplía.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Cruzadas Iluminadas

Por la Biblioteca del Archivo

Después de la expedición mítica de Carlomagno para liberar Jerusalén de los musulmanes hasta la gran derrota de Nicópolis en 1396, contra los turcos, Les Passagees d´Outremer, de Sébastien Mamerot, concluida hacia 1474, narra más de cuatro siglos de Cruzadas.

Este manuscrito ricamente ilustrado es el único documento de su época que describe varios siglos de cruzadas francesas, a lo largo de los cuales sucesivos reyes de Francia intentaron conquistar Tierra Santa. Inspirado por la Guerra Santa que se derivó del llamamiento del Papa Urbano II, Mamerot dedicó su obra a su mecenas Louis Laval, gobernador de Champagne; más tarde estuvo en posesión de personajes como Diane de Poitiers (amante de Henry II) y Jules Mazarin Cardinal; en la actualidad se encuentra en la Bibliothèque Nationale de France.

Les Passages d´Outremer (Las Expediciones a Ultramar) está formado por 277 folios de pergamino y está enriquecido con 66 exquisitas miniaturas, realizadas por Jean Colombe, iluminador de la Edad Media, conocido por su trabajo en Las Très Riches Heures du Duc de Berry.

 Tomando como base este manuscrito la editorial Taschen ha realizado una edición facsímil que reproduce con fidelidad incluso el color exacto del realce del oro medieval. Esta obra es un testimonio singular de esta larga y sangrienta época histórica, donde combates épicos, milagros, funerales, procesiones y coronaciones reflejan fielmente aquellas guerras despiadadas. Esta obra se encuentra en nuestra Biblioteca y merece la pena ser revisada por que nos introduce en un período histórico muy convulso y sus certeras imágenes son una buena prueba de ello.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Ciudades del Renacimiento

por la Biblioteca del Archivo

El Renacimiento fue un movimiento cultural de los siglos XV y XVI, iniciado en Italia y propagado por Europa. Dicho movimiento acabó dando nombre a un período de la civilización occidental, caracterizado por la vuelta a la Antigüedad Clásica, como reacción contra la mentalidad teológica medieval.

Desde el punto de vista de la arquitectura y el urbanismo, es importante destacar que su producción y legado impregnó durante siglos a las más importantes ciudades que estaban bajo su influjo. Los renacentistas se formaban siguiendo las enseñanzas de la cultura romana y los libros de arquitectura de Vitrubio. Con todo ello y dado el espíritu humanista de los hombres de la época que estamos tratando, se puede afirmar que la ciudad ideal del renacimiento era más una construcción intelectual y utópica.



El Civitatis orbis terrarum, es la primera representación sistemática de ciudades de todo el mundo conocido; se publicó en seis volúmenes entre 1572 y 1617. Este gran atlas urbano, que imprimió en Colonia (Alemania), contiene en conjunto 546 grabados entre mapas y perspectivas a vista de pájaro de ciudades de todo el mundo. El editor principal de la colección fue Georg Braun, canónigo de la Catedral de Colonia, mientras que Frank Hogenberg realizó la mayoría de los grabados. El Civitates fue concebido como una obra complementaria del Theatrum Orbis Terrarum (1570), de Abraham Ortelio, que puede ser considerado el primer atlas propiamente dicho.

En la Biblioteca del Archivo se encuentra la obra Ciudades del Renacimiento : civitatis orbis terrarum, editada por H. F. Ullman, la cual ofrece al lector un magnífico panorama del período renacentista, que abarca desde la ciudad sudamericana del Cuzco hasta la urbe india de Calicut, pasando por Europa; a través de las ilustraciones de unas ochenta urbes, interpreta los mapas del siglo XVI y el modo en que difieren de las ciudades actuales, y analiza asimismo otros datos como la indumentaria o los blasones, incluidos en los mapas.

Si estás interesado en obtener más información sobre el tema, en nuestra Biblioteca se encuentran también las siguientes obras: Historia de la Arquitectura en el Renacimiento de Leonardo Benevolo ; Los cuatro libros de arquitectura de Andrea Pallado.