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lunes, 19 de diciembre de 2011

Villancicos en el Museo

por la Biblioteca del Museo de Zamora
El año pasado por estas fechas, la Biblioteca del IEZ nos hablaba un poco de la historia del villancico.

En esta ocasión como es lo que toca en el mes en el que estamos, traemos, una vez más, música navideña.
Las partituras vienen de la mano de Inocencio Haedo, el Maestro Haedo, incluidas en la obra Cancionero zamorano de Haedo, de Salvador Calabuig Laguna.

Se trata de un olvidado villancico zamorano, Echaremos un cantar, titulado así por el Maestro a finales del siglo XIX, añadiendo el dato de muy popular en Zamora.
La obra presenta la recopilación del folklore zamorano realizada el Maestro Haedo, un hombre con una labor musical muy variada y extensa. Muestra así cómo se recogieron las canciones, realizando un exhaustivo análisis de las mismas. Además, presenta una clasificación en tres grandes grupos, las canciones, tonadas de baile y romances. La publicación incluye multitud de rondas, canciones de boda, de labor villancicos, canciones infantiles, jotas, corridos, jaleos, bailes y aires instrumentales, romances tradicionales, locales, etc.


Y la música en directo viene de la mano del coro de alumnos del IES Universidad Laboral, que nos ofrecerá una actuación musical navideña en el Museo de Zamora, mañana por la tarde, día 20 de diciembre, precedido de una visita especial, y a la que estáis todos invitados.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Villancicos Zamoranos

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo"







Un villancico es una composición musical, y la forma poética asociada, tradicional de España, Latinoamérica y Portugal. Estas piezas fueron populares entre los siglos XV y XVIII.

Los villancicos eran originariamente canciones profanas con estribillos, de orígenes populares y armonizados a varias voces. Posteriormente comenzaron a cantarse en las iglesias, ya que se promueve como medida evangelizadora el uso de música en lengua vernácula en los oficios religiosos, especialmente durante las fiestas de navidad y Corpus Christi.
Los principales cantorales que se conservan son el Cancionero del Duque de Calabria o de Upsala, el Cancionero de Medinaceli y las Canciones y Villanescas espirituales de Francisco Guerrero.

La constancia de la interpretación de villancicos en Zamora se remonta a la segunda mitad del siglo XVI, aunque los más antiguos conservados, pertenecen a Juan García de Salazar, el maestro de capilla que cerraría el siglo XVII en la catedral.
En 1756 se prohíben los villancicos en los actos religiosos, lo que lleva al declive de la antigua forma de villancico, y el término pasa a denominar desde entonces simplemente un género de canción cuya letra hace referencia a la navidad y que se canta tradicionalmente en estas fechas.

Las fiestas navideñas han inspirado algunas de las más bellas páginas del cancionero popular, buena prueba de ello es el Cancionero de Folklore Zamorano, recopilado por Miguel Manzano.
De aquí extraigo el siguiente villancico cantado en la localidad zamorana de Videmala.



La noche de navidad
noche de gran alegría
saliéndome a pasear
por ver la noche que hacía,
me encontré con dos zagalas,
les pregunté dónde iban,
me dijeron que callara,
que ellas dos me lo dirían.
Que iban a ver a una imagen
que estaba recién parida:
parió un niño blanco y tierno
que el mismo Dios parecía.
La dama que albricia al niño
de oro tiene el caracol,
la dama que lo albriciaba
le cantaba esta canción:
¿Para qué nacisteis, niño,
para que nacisteis, Dios?
Para ser crucificado
la noche de la Pasión