viernes, 2 de marzo de 2012

Para vivir mar afuera, trabajaba mar adentro...


Por la Biblioteca del Museo Etnográfico de Castilla y León

El viejo era pescador
sencillo como sus remos
para vivir mar afuera
trabajaba mar adentro

Víctor Jara. ‘En algún lugar del puerto’


Alguna vez creo que ya hemos hablado en este blog del valor documental  de la imagen como testimonio gráfico de una época ya pasada.
Durante los últimos años, instituciones públicas y privadas han trabajado e invertido mucho en la digitalización y en la conservación de fondos fotográficos. Gracias a este laborioso trabajo han visto la luz numerosas publicaciones sobre fotografía.

Los bibliotecarios, a la hora de catalogar una publicación, solemos echar un vistazo al sumario y a sus contenidos para de ese modo conocer un poco mejor la obra y tenerla en mente cuando un usuario solicite información sobre un tema deseado; parece increíble, pero os aseguro que tenemos en la memoria una cantidad de información de la que ni siquiera somos conscientes hasta que de repente aflora de algún recoveco de la mente.

Así, cuando toca catalogar una publicación cuyo contenido principal es la fotografía de un autor, de una zona geográfica o de una actividad  concreta, la labor se simplifica, ya que la imagen es más fácil de memorizar y, además, es realmente un gustazo hojear libros de fotografía antigua.

Hoy, y no se muy bien porqué, os traigo unas fotografías sobre el trabajo de los pescadores, más concretamente de la pesca de bajura, la que se lleva a cabo en pequeñas embarcaciones que salen a diario a la mar,  ganándose así la vida.

Quizás sea porque uno es de costa, pero siempre me ha resultado mágico, casi misterioso, ver salir por la bahía a esas pequeñas barcas saliendo mar adentro, dejando el resguardo seguro de puerto, poniendo su vida en manos de su propia pericia y de la  siempre impredecible voluntad del océano.

El gallego Juan Manuel Castuera retrata bellamente una de estas barcas de pesca haciéndose a la mar en 1947. Esta imagen pertenece al catálogo de la exposición titulada «Juan Manuel Castuera: paisaxes e retratos. 1946-1956», editado por el Museo de Pontevedra.

Mariñeiros nós, 1947
 
Continuamos con una típica estampa santanderina tomada por Pablo Hojas Llama en la bahía de Santander en el año 1970. Pertenece al catálogo editado por el Centro de Documentación de la Imagen de Santander que lleva por título «Pablo Hojas Llama: fotografías 1960-1970».

Suleros pescando con una red de medio mundo en la bahía de Santander, 1970
 
Mora Carbonell retrata en esta poderosa imagen a un remero en la Albufera valenciana alrededor del año 1930. Se puede encontrar esta fotografía en «L’encant discret. Mora Carbonell», producto de la exposición celebrada en el Museu Valenciá d’Etnologia.

Remero, ca. 1930

Finalizamos ya llegando a puerto con el producto de la jornada…Eulalia Abaitua recoge en el año 1900 la llegada de la sardina a la Ría de Bilbao. Esta imagen procede de «Eulalia Abaitua: La Ría, imágenes de otro tiempo».

Llegada de la sardina, ca.1900

Como siempre, todas estas publicaciones y muchísimas más están a vuestra disposicion en la Biblioteca del Etnográfico.

jueves, 1 de marzo de 2012

Ideas para regalar

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos



Hoy empezamos el mes de marzo y ya se acerca el día del padre, y como todos los años la historia de siempre ¿qué le regalo? ¿una corbata?¿una colonia?¿una cartera?, en fin… el dilema de siempre. Pues bien, desde una biblioteca que os vamos a recomendar ¿no? Es obvio, un buen libro. Y si la excusa es que no le gusta leer, os presento hoy una de esas publicaciones que le gustan a todo el mundo, especialmente si se ha nacido en esta tierra.
Se trata de “Zamora, su historia, cuentos y leyendas” tres libritos que componen una obra ideal para conocer un poco más sobre la historia de nuestra ciudad y provincia.
Como os digo, se trata de tres obras en una, dos de ellas escritas por Florián Ferrero Ferrero y Concha María Ventura Crespo, las dedicadas a los cuentos y leyendas zamoranas. En esta última se recogen leyendas y relatos, como dicen los autores generalmente de un suceso real, desfigurado por la fantasía y desvirtuado en la mayoría de los casos por la tradición oral, su forma más común de transmisión.
Las leyendas, manifestaciones de la literatura popular, ofrecen una riqueza en la provincia de Zamora difícilmente igualable.
Casi es imposible encontrar un zamorano que no haya oído contar a sus padres o abuelos las historias de la Vírgenes de la Concha, del Tránsito, de la Hiniesta, del Canto o de la Vega; y los relatos del Motín de la Trucha, de la Culebra del Carmen o del Lago de Sanabria.
Pero estas leyendas pocas veces habían sido plasmadas por escrito. La primera recopilación de relatos legendarios de la provincia, fue la del Magistral Romero en su libro “Leyendas y tradiciones zamoranas” publicado en 1957, y que ha sido reeditado en varias ocasiones.
Esta obra recoge 22 de estas leyendas como El Anillo de San Atilano, La Campana de San Vicente Ferrer, El Cristo de la Colada de Zamora, etc.
El tercer volumen de esta obra, el dedicado a la historia de Zamora, es una apretada síntesis de la historia de la ciudad desde sus lejanísimos orígenes hasta nuestros días, fijándola en los textos más conocidos y en las investigaciones más modernas y siguiendo una rigurosa cronología.
¿No os parece a vosotros también que es el mejor regalo que se les puede hacer?


miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Por qué estudiar portugués?

Biblioteca de la Fundación Rei Afonso Henriques

Últimamente veo en la tele y en otros medios de comunicación que se informa al ciudadano de nuevas oportunidades laborales que se pueden abrir a base de conocer las lenguas de los llamados países emergentes, ya sabéis, India, China, Brasil, etc..de manera que se ha aumentado el número de estudiantes de estos idiomas. En este sentido la Junta de Extremadura ha publicitado un video remarcando algunas de las ventajas de saber portugués.



El portugués es hablado por unos 200 millones de personas en todo el mundo, por lo que es el sexto idioma más comúnmente hablado.
Aprender portugués es muy importante cuando se trata de romper las barreras del idioma, especialmente si quieres aprender más de Portugal y conocer mejor a su gente y su cultura.
Aparte de esto, hay muchos países, además de Portugal, cuyos habitantes hablan el mismo idioma. Estos países incluyen Canadá, Estados Unidos, India, Brasil, países de África, países de Asia entre otros.
También se destaca el hecho de que la habilidad para hablar, escribir y leer portugués es un activo que podría ser utilizado en una amplia gama de áreas como el gobierno, la ley, la salud y los negocios.
Esto se debe a que el portugués es uno de los idiomas utilizados oficialmente en la Unión Europea y el MERCOSUR, una alianza comercial de países de América Latina que incluye a Brasil. Esto ilustra la gran ventaja de que una persona que habla portugués cuenta con más recursos, especialmente en los planos comercial y laboral.
Ser un lenguaje que es utilizado por muchas las personas también le ofrece una amplia variedad de posibilidades de usos, tanto prácticos como intelectuales. Durante el proceso de aprendizaje de la lengua también aprenderá a apreciar lo que es hablar uno de los idiomas románticos del mundo. Luego descubrirá que al saber portugués, es más fácil aprender otros idiomas como el romántico italiano y francés.
¿Qué está esperando para comenzar sus clases de portugués y ampliar sus horizontes? Aquí en la Fundación contamos con Cursos de Portugués y Exámenes Oficiales de la Universidad de Lisboa y el Instituto Camões, y por supuesto todo ello apoyado por todo el material que puedes encontrar en nuestra Biblioteca; gramáticas, literatura, diccionarios, métodos de aprendizaje, etc…

lunes, 27 de febrero de 2012

Museo huérfano

Por la Biblioteca del Museo de Zamora


Ya se sabe que la forma de nutrir este blog por las Bibliotecas Especializadas de Zamora se basa en la aportación diaria mediante turno por parte de los componentes del grupo. Pues bien, inevitablemente la entrada que le toca a la Biblioteca del Museo de Zamora esta semana tiene un punto triste, ya que con ella se pretende rendir un modesto homenaje al arquitecto Luis Moreno Mansilla, que junto a Emilio Tuñón, era uno de los responsables del diseño del edificio que hoy alberga los fondos museísticos de la ciudad y provincia y falleció el pasado 22 de febrero.
Luis Moreno Mansilla (Foto: El País)

Personalmente yo no lo conocí, pero mis compañeros, que sí tuvieron bastante trato con él durante el desarrollo de las obras del entonces futuro Museo de Zamora, dicen que era una persona muy accesible, cercana, un tipo majo, vaya. Los medios, que se llenaron con esta noticia del fallecimiento la pasada semana, dicen que era un profesional magnífico. Y es que sus obras, junto a su inseparable E. Tuñón (ambos alumnos de Moneo) dan buena cuenta de ello. Así realizaron el diseño de multitud de edificios museísticos, como el nuestro, el de Castellón, la Fundación Pedro Barrie de la Maza en Vigo, el Auditorio de León y el MUSAC de esa ciudad, con el que consiguieron el Premio Mies van der Rohe de la UE, al mejor edificio levantado en Europa en los dos últimos años; además, dos obras que levantaron en Cáceres: el nuevo restaurante Atrio y la Fundación Helga de Alvear, por las que sentían especial predilección.


En cuanto al Museo de Zamora, en el año 1992 se realizó una instalación provisional con dos salas de exposición, donde se mostró por una parte la proyecto, encargado por el Ministerio de Cultura, de Tuñón+Mansilla y por otra los fondos que habían entrado en el museo durante los diez años que había permanecido cerrado.
Exposición de la instalación provisional (Foto: Museo de Zamora)

Así, las ideas del proyecto del futuro museo, realizado entre 1993 y 1996, supieron adaptar las difíciles posibilidades que ofrecía tanto los restos del Palacio del Cordón, como las características del terreno y la convivencia de la Iglesia de Santa Lucía. Situado en una manzana en pendiente, cambiaron el acceso, desde la plaza de Santa Lucía, hacia la cuesta de San Cipriano, donde tuvieron que elevar la cota de la entrada. Así, con la creación de un nivel intermedio, por debajo de éste se agruparon la áreas de almacenamiento y las actividades relacionadas con el museo cerrado, mientras que en las plantas altas de desarrollaron las salas de exposición, iluminadas cenitalmente, mediante un recorrido en espiral en torno a una larga rampa de doble tramo. En la sala de época romana destacaba la vitrina articulada que aloja el conjunto más preciado del museo, el tesoro de Arrabalde, también diseñada por los arquitectos.

Vitrina Tesoro de Arrabalde (Foto: El Croquis)


En un pabellón aparte, y ligado a las zonas de almacenaje, situaron el área de restauración, separado por un patio del cuerpo principal.


Planta del edificio (Foto: Arquitectura Viva)
El resultado es un espacio que, además de albergar nuestro patrimonio cultural, es una obra de arte en si misma y motivo por el cual también muy visitado por arquitectos y futuros arquitectos.

En la Biblioteca del Museo tenemos bibliografía sobre este proyecto, publicado en multitud de publicaciones especializadas en arquitectura a vuestra disposición.

Para finalizar, recopilando noticias sobre el fallecimiento del arquitecto para nuestro archivo, he encontrado una publicada en El País, hace tiempo, en 2008, en la que, en una fotografía, salen los dos arquitectos, Tuñón y Mansilla, jugando al futbolín. Me encantó esta foto y me hizo recordar que, coincidencias de la vida, hace poco quisimos jugar al futbolín, pero nos faltaban las bolas, y alguien más, también arquitecto.

Tuñón y Mansilla, jugando al futbolín en su estudio de arquitectura

jueves, 23 de febrero de 2012

Un número más

por la Biblioteca del Instituto de Estudios Zamoranos





Quiero presentaros hoy el último número del Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos, está todavía calentito ya que lo acabamos de recibir de imprenta.
Este número aporta artículos de variada tipología, todos ellos referentes como siempre a estudios de temática zamorana o relacionados con algún aspecto de nuestra provincia.
Os desgloso el sumario por si  el contenido os puede interesar:

  • Petavonium el hogar hispano de la legión X Gémina y del Ala II Flavia
  • Arqueología en las obras del abastecimiento a Benavente y varios municipios del Valle del Tera (Zamora)
  • Intervención arqueológica en el solar de la calle Carniceros nº 28-30 y Ronda de Santa María la Nueva s/n Zamora
  • Intervención arqueológica asociada al proyecto de reconstrucción de parte de las dependencias del Convento del Corpus Christi (El Tránsito), Zamora
  • Intervención arqueológica previa a la construcción del Nueva edificio de “las Arcadas”, en la plaza de Viriato, para oficinas de la Diputación Provincial de Zamora
  • Intervención arqueológica asociada a las obras de rehabilitación del Teatro Ramos Carrión de Zamora
  • Las redes de aprendizaje como modelo de excelencia en un proyecto de formación ocupacional de la provincia de Zamora
  • El medio rural en la provincia de Zamora: usos, costumbres y creencias de su entorno natural
  • Los arrendamientos de viviendas en Toro durante el siglo XVIII
  • Documentación sobre la desamortización de Godoy en Zamora en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. 1808
  • Representaciones artísticas de la Virgen del Pilar de Zaragoza en la Diócesis
  • El Puente Medieval de Zamora a comienzos del siglo XX. Un estudio del alcance de la intervención del ingeniero Luis de Justo (1905-1908)
  • Claudio, desde la amistad
  • Lecturas de William Blake, William Wordsworth y Dylan Thomas en la poesía de Claudio Rodríguez

Además de cómo siempre la Memoria anual de actividades del Instituto, así como las normas de publicación para los autores y la relación de socios.

Con el volumen correspondiente a 2009 el anuario cumple su vigésimo sexta entrega cumpliendo así el objetivo de dar noticia de sus actividades en el amplio marco de la cultura provincial, en especial en el de las ciencias sociales, y recuperar las señas de identidad de la Comunidad de Zamora.
Disponible desde ya en la biblioteca del IEZ.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Un curioso Travelling

Por la Biblioteca de la Fundación Rei Afonso Henriques



Leo hoy en el Diario “Público” de Portugal, en su sección cultural, una noticia sobre una nueva forma de ver cine que se ha llevado a cabo en Londres que consiste en que el espectador no está sentado en una butaca sino en una bici y al pedalear genera la energía necesaria para proyectar la película. La idea es simple, une el entretenimiento, con la sostenibilidad y además con el ejercicio físico. El espectador lleva su bicicleta que se une a un generador y así se alimenta el sistema de proyección.



Esta energía producida por nuestro pedaleo me ha llevado a pensar en dos cosas relacionadas con mi trabajo. Una es el Centro de Ciência Viva de Bragança donde la Fundación ha acudido para realizar actividades con escolares, y que cuenta con una de estas actividades muy parecida. El fin es enseñar  al alumno la utilización de las energias renovables de manera que en dos bicicletas se sientan dos niños y pedaleando consiguen generar la luz del faro delantero de sus bicicletas de manera que este faro, produciendo energia, hace moverse a dos escarabajos y así pedalenado, pedalendo, se echan carreras entre los escarabajos a ver cual llega antes  a su meta.



El otro asunto en el que he pensado es en uno de los travellings más curisosos que he podido ver yo. Se trata de uan imagen de la película Tras-os-Montes de Antonio Reis y Margarida Cordeiro, rodada en 1976 en esta región de Portugal. Realmente es un documental estremecedor por como muestra la dureza de esta región portuguesa pero a su vez la riqueza etnográfica y cultura que posee Tras-os-Montes. La propia foto del travelling lo dice todo.





Este documental, como os he dicho, es una de las piezas clave del cine portugués, producido por el Instituto Português de Cinema, y aunque es difícil conseguir una copia, siempre queda la esperanza de poder proyectarlo aquí algún día. Mientras tanto si queréis saber más sobre el cine portugués podéis venir a consultar a la Biblioteca la bibliografía sobre este tema destacando entre estos libros uno del que creo que ya os hable en su momento editado por el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas de la Junta de Extremadura, Panorama General de la Historia del Cine Portugués de Angélica García Manso.

martes, 21 de febrero de 2012

Enfermedades primitivas

Por la Biblioteca del Museo de Zamora

Bueno, esta mañana otra vez -5ºC! Menudo invierno de bajas temperaturas estamos teniendo… Así uno no termina de curar el catarro, gripe, resfriado común o lo que sea.
Y como estos días me están rondando los virus y no terminan ni de instalarse ni de marcharse, se me ocurrió buscar que teníamos en nuestras estanterías acerca de las enfermedades de los hombres primitivos.

Así, en una búsqueda general, encontré la obra “Paleopatología : los primeros vestigios de la enfermedad”, de Domingo Campillo. Obra sobre paleopatología, ciencia que estudia la presencia de enfermedades en los restos humanos, animales y vegetales procedentes de tiempos antiguos. Así, la publicación versa sobre la evolución humana y las enfermedades que se han detectado al analizar los restos humanos encontrados en diversos yacimientos a nivel mundial. La paleopatología nace junto a la prehistoria, cuando al principio del siglo XIX, el estudio de los restos fósiles dio lugar al origen de la paleoantropología, pero a la vez se valoraban las características morfológicas de nuestros ancestros donde también se tuvieron en cuenta las alteraciones esqueléticas no relacionadas a la diversidad anatómica o evolutiva y se buscó la interpretación patológica de las mismas.

Así, con los estudios de los restos mediante diversas técnicas, se han podido detectar malformaciones y afecciones congénitas, enfermedades como la tuberculosis osteoarticular, enfermedades parasitarias tan actuales como los piojos,…tumores benignos y malignos,… También traumatismos relacionados con actividades habituales, donde los esfuerzos violentos o continuados originaron pequeños o importantes derrames hemorrágicos intramusculares que se infiltraron en los tejidos y que en su proceso de cicatrización se calcificaron. También reuma y artritis sufrían nuestros primitivos, incluso con el estudio de los restos donde se puede apreciar una sobrecarga ósea, lo que representa que algunos sufrían de obesidad. Además, se han llevado a cabo análisis en cráneos que han detectado indicios de sinusitis.

Como vemos, lo mismo que sufrían los antiguos habitantes del planeta es muy similar a las enfermedades actuales.
Y como colofón, y el pañuelo en la mano, reseñar la cita que en el capítulo II de la obra, Campillo dice: “Si desconocemos como fueron las enfermedades en el pasado ¿podremos algún día llegar a predecir su futuro?”