miércoles, 19 de enero de 2011

Cailagua o el nacimiento del río Asón: otra biblioteca de leyenda

Por la Biblioteca del Museo Etnográfico de Castilla y León

La primera entrada al blog desde la biblioteca del Etnográfico fue La historia de la Biblioteca de Amarganz, biblioteca de cuentos y leyendas extraída de “La historia interminable”. Hoy vamos a por la segunda historia de lo que podríamos llamar bibliotecas imaginarias, poco a poco irán cayendo más historias de éstas.

La célebre cascada del Asón, nacedero del río del mismo nombre, es una de las maravillas naturales que Cantabria ofrece al visitante.
Los geólogos mantienen que el Asón nace de una surgencia kárstica  que provocó que el agua circulante disolviera la roca caliza originando el gran salto de agua de más de 50 metros en forma de cola de caballo. Posteriormente el río queda enmarcado en un estrecho valle glaciar de singular belleza y de especial interés geológico por ser los restos glaciares de más baja cota en la Península Ibérica.

Cailagua o la larga melena de plata de la traviesa anjana

Esto es lo que dicen los geólogos, el auténtico origen de la cascada del Asón lo recoge Saiz Antomil en su obra “Leyendas del Valle de Soba” (Madrid, 1951).

Frente a Cailagua, que así se llama la cascada donde nace el río, hay una cueva donde vivían dos anjanas, una tenía los cabellos de oro y la otra los cabellos de plata.
Esta última, la anjana con la melena de plata, era muy traviesa y tenía por costumbre alterar la paz de los vecinos de la zona… Disfrutaba atando los terneros por las colas, echando al río a los pastores mientras dormían la siesta, cosiendo las mangas y las perneras de los trajes de domingo de los mozos, cambiando el azúcar por sal en las cocinas y un montón de travesuras más.
Cansada de las quejas vecinales, la anjana con el cabello dorado decide dar un escarmiento a su traviesa hermana. Así, una noche, mientras dormía, recitando un sortilegio la trasladó invisible hasta la naciente del río y allí la sumergió confundida con la roca. Pero como era noche sin luna, no observó que la larga cabellera de plata quedaba flotando al aire. El agua que antes se deslizaba placidamente por el cantil ahora empapaba sus cabellos peinándolos en una larga coleta.
Pasado el tiempo y creyéndola escarmentada, la anjana de cabellos dorados quiso liberar a su hermana pero… ¡había olvidado completamente las palabras mágicas precisas para ello!. Y así, triste, muy triste, marchó hacia el cercano lago de Brenavinto, bajo cuyas aguas existe un palacio maravilloso que alberga una inmensa biblioteca en cuyas estanterías reposan viejos códices perdidos y libros aún no escritos. En esta biblioteca, la anjana con el cabello de oro pasa día y noche buscando la fórmula que permita liberar a su hermana de la roca.

Lago o poljé de Brenavinto, bajo cuyas aguas se encuentra
tan fantástica biblioteca

Mientras tanto, el largo cabello de plata de la traviesa anjana se derrama desde lo alto de Cailagua, salpicando a todo aquel que llega al pie de la cascada, como si fuera una última travesura sin final…

P.S.: a escasos 10 kilómetros del nacimiento del Asón se encuentra un pequeño pueblo llamado Valle de Ruesga. Este puebluco merece la pena ser visitado por albergar  bellos palacios señoriales y casas solariegas, así como una interesante muestra de arquitectura de indianos y, oh, que casualidad, es mi pueblo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario